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Descubre si eres un dependiente emocional

Según Gananci, la vida es única e irrepetible, es importante vivirla al máximo, sin embargo, para muchos esto es difícil cuando se trata de una persona es dependiente emocional.

La dependencia emocional podría ser considerada como la persistencia continua de carencias afectivas, es decir, vacíos emocionales que no han sido satisfechos y se tratan de suplir de forma poco apropiada en la búsqueda de aprobación de las demás personas.

Este tipo de comportamiento podría catalogarse como necesidad emocional excesiva que un individuo manifiesta hacia otro.

Aunque este tipo de dependencia puede darse en diferentes relaciones, como la de progenitores hacia sus hijos, o viceversa, hay una tendencia en el consultorio a observar que se suscita con mayor frecuencia entre parejas.

Esto va ocurriendo de manera paulatina, es decir, una persona puede ir dejando el desarrollo normal de sus actividades, tales como ir al gimnasio, dejar de asistir a sus clases, entre otras, para demandar más tiempo con su pareja.

Cuando esto ocurre a una persona que es madre, por ejemplo, se observa que –una vez que esta inicia una relación nueva- va dejando de compartir tiempo con sus hijos, o los deja al cuidado de otras personas, con la finalidad de poder estar el mayor tiempo posible con la pareja.

Este tipo de dependencia emocional llega a ser tan evidente, y muchas veces sofocante, que pueden darse situaciones en la que los amigos del dependiente –o de la pareja- observen con curiosidad la situación, percatándose que algo extraño ocurre. También puede ocurrir que alguno de los dos se vea perjudicado en el entorno laboral.

Esto último suele pasar porque las personas que padecen dependencia emocional tienden a ejercer presión en su pareja para que esta abandone el trabajo prontamente, o deje de lado sus deberes y acuda al encuentro.

Algunas características presentes en los casos de dependencia emocional

Cuando se trata de las relaciones de pareja, se presentan los siguientes aspectos:

  1. El tipo de relación entre un dependiente emocional y su pareja no guardan un equilibrio, sino que el dependiente se somete al otro.

  2. La persona dependiente experimenta una necesidad imperiosa por la presencia del otro, y una necesidad urgente de acceder a este de forma inmediata por todos los medios posibles, es decir, mediante llamadas, mensajes de texto, redes sociales, entre otras.

  3. Si el otro no se encuentra a disposición de la persona dependiente, o no responde de la manera que el dependiente espera, entonces este último empieza a sufrir, de manera similar a quien atraviesa un síndrome de abstinencia.

  4. El dependiente siempre necesita que su pareja le apruebe constantemente, así como también siente intranquilidad ante la idea de no agradarle.

  5. Experimentan miedos excesivos ante la idea de perder a su pareja, lo cual les lleva a comportarse de manera controladora, así como de vigilar cada paso del otro.

  6. Muchas veces la persona dependiente está consciente que esa forma de amar les produce malestar, tal como ansiedad, desasosiego, e incluso depresión.

  7. Sienten un temor desmedido ante la idea de que la relación pueda terminar.

  8. Los dependientes emocionales pueden ser capaces de someterse a las creencias de su pareja, buscando agradarle, en lugar de mantener sus propias ideas.

  9. Los dependientes emocionales van disminuyendo su vida social, pueden fallar incluso al trabajo, así como también suelen dejar otras actividades que les producían distracción, todo para concentrarse en la pareja, ya que esta persona llega a convertirse en el eje de sus vidas, y le conceden prioridad por sobre otras cosas.

  10. Las personas que padecen dependencia emocional pueden llegar a padecer de problemas para socializar con otras personas.

  11. El dependiente asume un papel de subordinación hasta el punto de considerarse poco útil, y con una autoestima muy baja.

  12. Suelen manifestar pánico a estar solos.

  13. Presentan una tendencia a escoger como parejas a quienes tienen personalidades de tipo narcisista o que los humillan, los cuales llegan a someter al dependiente, quien a su vez termina por sentirse con menos valor y con mayor temor.

Causas que generan dependencia emocional

Vale destacar que en este tipo de relaciones no se da un verdadero amor, ya que la pareja del dependiente sólo siente amor por sí mismo, razón por la cual lo manipula, pero quien padece dependencia emocional tampoco llega a amar a su pareja, sino que únicamente piensa en la idea de que no le abandonen.

En este tipo de relaciones la afectividad nunca está presente, en ninguno de los dos lados.

Generalmente, para determinar el origen que genera la dependencia emocional, es necesario analizar el historial afectivo de quien la padece. Pues, dichas personas, comúnmente, no han recibido ningún tipo de amor o de valor de quienes estuvieron presentes durante la etapa de la infancia.

En la mayoría de estos casos, el dependiente emocional no tuvo vínculos afectivos cercanos, o estos no fueron confirmados, sino que aunque tal vez no padecieron abandono, tampoco sintieron seguridad emocional en su entorno primario.

Cómo superar la dependencia emocional

Uno de los puntos centrales que debe tener en cuenta el dependiente es que realmente no se encuentra viviendo una vida que le sea suya, sino que está destinando toda su existencia a favor de otro.

Por ello, es imprescindible internalizar que el tiempo transcurre y probablemente se encuentra desperdiciando lo mejor de sus años y capacidades. Esto es posible hacerlo recurriendo a la inteligencia emocional.

Las recomendaciones siempre son las de empezar a vivir en sus propios proyectos, invitando a otros a formar parte de su vida, y no centrándose en una sola persona, sino aprendiendo a querer y amar sintiendo y concediendo libertad.

Para poder salir del círculo de dependencia emocional es fundamental estar decidido a romper la cadena, ya que de lo contrario puede resultar muy difícil debido a la situación de apego exagerado en la que se encuentran.

Cuando se ha hecho conciencia sobre la existencia de dicho problema y se ha tomado la decisión de cambiar, entonces es necesario ver cuánto se ha cedido a favor del otro.

Para ello, se puede crear una lista en la que se plasmen todas esas situaciones que han sido nocivas, y en las cuales se ha dejado de experimentar disfrute, para proporcionar sólo felicidad a la pareja.

Aprende nuevamente a estar solo

Aprender a estar consigo misma es la mejor decisión que puede tomarse para que el amor pueda llegar de forma saludable.

Trata de crearte un proyecto de vida del cual sólo tú seas responsable, y que no dependa de la existencia de una relación.

También puedes poner en práctica algunas de las siguientes sugerencias:

  1. Empieza por tener tus amistades, y no las de tu pareja.

  2. Busca un trabajo o una forma de ingreso que te permita tener independencia económica.

  3. Encuentra un pasatiempo que te distraiga y te permita estar con tu propia compañía.

  4. Acostúmbrate a pasar tiempo contigo mismo/a, para ello puedes leer, empezar a tomar algún curso o estudiar algo nuevo, tomar un paseo, comer un día sin tu pareja, acudir al cine, entre otras actividades.

Recuerda buscar apoyo psicológico para que logres tus propósitos, especialmente si consideras que no puedes hacerlo por ti mismo.

De igual forma, empieza a comprender que las relaciones se basan en un intercambio mutuo, en el cual no tienes que dar todo por el otro sin recibir nada a cambio, y que lo único necesario es empezar a cambiar el sufrimiento por la alegría y el verdadero disfrute en pareja.

Edith Gómez

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¿Cómo motivarte a hacer eso que tienes pendiente? 8 pasos fáciles

 

Todos tenemos cosas pendientes, eso es una regla general. Lavar ropa, alguna asignación, llamar a nuestros padres, comenzar esa clase de pilates que hemos querido desde siempre, ir al médico, reparar la gotera de nuestro baño… Algunas son más importantes que otras y requieren el mantenerse motivado pero todas están ahí, en el lugar designado para ellas al fondo de nuestros pensamientos, sin irse por completo.

Es un hecho muy conocido que los problemas son una excelente oportunidad de cambiar tu vida para bien. Quizás tú mismo te pones barreras mentales para evitar hacer esas cosas que tienes pendientes, pero todos esos obstáculos los puedes convertir en fortalezas para alcanzar tu objetivo.

Tener asuntos sin terminar no causa ningún beneficio; por el contrario, conlleva al estrés, a que nunca estés totalmente inmerso en algo porque estás pensando en lo que no hiciste la noche anterior y, en general, a que tu vida sea un caos porque no tienes una organización ni un ritmo estable.

Pero, como todo en esta vida, eso también tiene una solución. Te daré la guía máxima para acabar con todos esos asuntos atrasados y no volver a tenerlos nunca más, así vivirás en el día a día y sin ninguna clase de remordimientos. Después de todo, de eso se trata, ¿no?

1. Haz una lista

Siguiendo este sencillo paso verás una gran diferencia. No olvidarás nunca más qué es lo que tienes que hacer, o estarás preocupado de que se te esté olvidando algo. Además, visualizarás todas tus tareas y podrás calcular aproximadamente cuánto deberás dedicar a cada una.

Si tienes un Smartphone, existen muchas aplicaciones que puedan auxiliarte en esto. Mi favorita y la que utilizo desde hace mucho es ColorNote, ahí puedes escribir notas y listas, y editarlas cuando quieras, cambiarles el orden… ¡Y ponerles los colores que quieras!

Sin embargo, hay muchas otras aplicaciones más novedosas que esa, como Evernote, SimpleNote, Notability…Hay para todos los gustos y todas las necesidades, así que las excusas sobran.

Por supuesto, no podía dejar de mencionar el método tradicional, del cual también soy gran fan, dependiendo de la ocasión. Utiliza tu libreta favorita y ¡escribe, escribe, escribe!

2. Pon prioridades

Si tienes muchas cosas que hacer, quizás no te dé tiempo de hacerlas todas para mañana mismo, pero aun así, debes hacerlas todas. Por esto, prioriza las cosas que son más urgentes para que las hagas de inmediato.

También identifica aquellas tareas que son importantes pero que no son tan urgentes, así sabes que luego de hacer las más importantes, no te puedes relajar pues hay más cosas por hacer en espera.

Un tercer grupo de asignaciones pendientes puedes evaluarlas para ver si es posible delegarlas o pagarle a alguien para que las haga por ti. Por ejemplo, si debes hacer la compra pero tienes un trabajo importante que entregar para el día siguiente, pídele el favor a tu pareja o algún familiar, de seguro ellos no tendrán ningún inconveniente en ayudarte.

La última lista es de cosas que no son importantes o que puedes eliminar. Por ejemplo, si estás muy atareado y tienes mucho trabajo para esa noche, realmente no necesitas ir a comprar esos zapatos que viste en la exhibición o ver el capítulo nuevo de tu serie favorita. Es preferible salir de los compromisos primero, para luego tener tiempo de darte el gusto que tanto te mereces.

3. Fechas límites

Particularmente, lo que mejor me funciona a mí es establecer fechas límites para determinadas tareas. Trabajar bajo presión no es la idea, pero es un recurso de última opción. Y date premios por hacer lo que te propusiste en el rango de tiempo establecido; cómprate un delicioso chocolate o lánzate al cine a ver la película más taquillera.

Además, esta es otra buena forma para organizarte, puesto que si realizas las cosas en función del plazo que tienes para hacerlas, ahí tendrás un orden que ni siquiera te propusiste, que no te tuviste que esforzar mucho pensando y que funciona a la perfección.

mantenerse motivado

4. Pasos cortos

Si esas tareas pendientes te parecen muy amedrentadoras, muy largas o muy difíciles, se te hará mucho más complicado empezarlas. Para esto, segmenta las cosas en pequeños pasos o pon metas a corto plazo. Por ejemplo, si debes escribir un informe muy largo, escribe primero dos páginas, y al día siguiente otras dos páginas. Verás los resultados de inmediato y para ello, sigue además estos consejos:

  • Verifica que tus metas sean factibles: Si algo tenemos claro es que solo hay que soñarlo para poder cumplirlo. Pero hay cosas realmente inverosímiles, como ponerte como Zac Efron en una semana. En otras palabras, traza metas realistas. De nada te sirve proponerte algo que es imposible que vayas a cumplir, pues te sentirás frustrado cuando, en realidad, ni siquiera fue tu culpa.

  • Realiza un F.O.D.A.: ¿No sabes qué es? Significa: Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Como sus siglas lo indican, es analizar, sobre la meta que te propusiste y sobre ti mismo en relación a ella, cuáles son las fortalezas y las debilidades que puedes tener el momento de cumplirla y cuáles son las oportunidades y las amenazas contra ella. De esta manera sabes a qué te puedes atener cuando estés en la travesía de cumplir tu sueño; qué debes trabajar y qué debes prevenir.

 

 

5. Organiza tu día a día.

Sé que esto puede ser fácil de decir pero difícil de hacer, créeme. El día a día está lleno de contratiempos e imprevistos. Pero si te dedicas todas las mañanas a organizar ese día (o todas las noches a organizar el día siguiente) encontrarás huecos que puedes aprovechar para adelantar cosas o terminar esas cositas pendientes que tienes por ahí.

Otro beneficio de esto es que tendrás menos tiempo para desperdiciar, puesto que estarás más consciente de cuánto pasas frente a la televisión o viendo videos en YouTube.

6. Date un break.

No vas a poder hacer nada si estás muy estresado, tienes mucha presión, estás bloqueado o simplemente no quieres realizarlo o no tienes los ánimos suficientes. Es preferible tardarte un poco más en terminarlo que no hacerlo o que lo hagas de manera errónea. Recuerda que primero estás tú y nada es más importante que tu bienestar físico y mental.

Si te encuentras en alguna de las situaciones antes mencionadas y tienes una asignación pendiente, date un descanso. Respira un poco de aire fresco, estírate, haz yoga, sal a caminar, cómete algo, toma un té… Incluso aquí también tienes permitido revisar tus redes sociales y responder esos comentarios de hace una semana. Eso sí, ¡no te entretengas mucho!

Al terminar, verás que te sentirás mucho mejor, con la mente más despejada y con la disposición necesaria para completar esa tareita que no te dejaba en paz. Y pega un vistazo a: Psicología Positiva y control del estrés

7. Deja fluir la creatividad

Quizás la razón por la cual tienes algo pendiente ni siquiera es por falta de tiempo o que no sabes cómo afrontarlo, sino que te da pereza o no quieres hacer la misma actividad aburrida de siempre, como hacer compras, planear las comidas de la semana, preparar esa exposición sobre el tema que no te gusta… Y es completamente comprensible, créeme que yo tampoco lo haría.

Por suerte, tenemos algo súper útil llamado “creatividad”. Te la presento, puede ser tu mejor amiga si sabes cómo tratarla. Si tienes que hacer compras y planear las comidas, ve a un lugar nuevo y compra cosas que nunca habías adquirido antes. Puedes encontrar algo de inspiración para esto en programas de cocina, o en YouTube, mi aliado favorito. Aprende a preparar ese plato por el que te babeas, o aquello que siempre has querido probar.

Para otras cosas que te causan tedio, puedes variar siempre. Toma otro camino, pídele a alguien que te acompañe, prepara la exposición de una manera interesante y divertida. Las posibilidades son infinitas, solo tienes que poner en práctica la creatividad en todos los aspectos de tu vida.

8. No pierdas de vista tu objetivo

A veces, nos enfocamos tanto en las cosas que tenemos pendientes por sí solas que nos olvidamos de por qué teníamos que hacerlas en un principio. Quizás es un trabajo de la universidad con un profesor que odias, o un trabajo freelance que en realidad detestas. Pero en algún momento accediste a hacerlo, y debes recordar por qué.

Visualízate allá, con la toga, el birrete y tu diploma… Toda tu familia y tus amigos felices por ti, y tú, más que nadie, orgulloso y satisfecho de que lo hayas logrado. Ahora, lo único en este momento que te está separando de esa meta es ese informe que simplemente no has querido hacer. Ve, termínalo y ¡conquista tus metas!

Una de las cosas que más causan satisfacción en esta vida es tachar las actividades pendientes e ir viendo cómo esa lista va disminuyendo cada vez más. Aplica estos sencillos trucos y verás cómo dan resultados de manera inmediata, ¡te lo garantizo!

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5 formas de lograr una mentalidad positiva

Cuando hablamos de positividad, muchas veces ese concepto puede ser rápidamente desestimado como “pseudociencia”. Sin embargo, mientras que es muy válido considerar cierto escepticismo entorno a los poderes del pensamiento positivo, el mismo no es un aceite mágico, sino un enfoque genuino de salud mental.

Se ha dicho muchas veces que cuerpo y mente positiva crearán un espíritu positivo, pero ¿se puede alcanzar? Después de todo, las personas son diferentes, y sus enfoques para obtener positividad pueden variar. Sin embargo, hay algunos puntos en común para desarrollar este estado mental.

Escucha a tu cuerpo (y a tu mente)

Este consejo es una de las maneras más fáciles y rápidas para que comiences a formar una mentalidad más positiva. Todo lo que se requiere es que escuches menos a los demás y te escuches más a ti mismo.

Por ejemplo, a muchas personas les gusta hablar de cómo la gente exitosa se despierta temprano, pero esto no es igual para todos. En cambio, las personas más exitosas siguen un truco muy sencillo: Suelen hacer lo que es mejor para sí mismos.

Si eres alguien que trabaja mejor de noche, entonces trabaja de noche. Si te apetece hacer ejercicio antes de trabajar, hazlo también. Si te gusta escuchar música heavy metal porque la misma te ayuda con la concentración, entonces eso es algo perfectamente aceptable (eso sí, considerando que tus compañeros de trabajo de acuerdo).

Sea cual sea el caso, encuentra lo que funciona mejor para ti y céntrate en eso para alcanzar el mayor éxito. Hacer esto te hará sentir menos culpable acerca de seguir ciertas reglas, y ​​también te dará una sensación de flexibilidad y libertad con respecto a cómo puede ser más productivo. Y, como bien se sabe, la productividad es uno de los aspectos más vitales de la positividad.

Practica la paciencia

Como dice el viejo adagio: “La paciencia es una virtud. . . Una que se obtiene a través de años de práctica”. Sin embargo, hay algunas cosas que puedes hacer para ayudar a construir un sentido de la paciencia que aumentará tu positividad de manera exponencial.

Una de las primeras cosas que puedes hacer es tratar de mantener tu mente relativamente tranquila. Si bien esto puede sonar bastante fácil, puede que te sorprendas al darte cuenta de lo mucho que nos preocupamos por cuestiones triviales.

Por lo tanto, en su lugar, concéntrate en la respiración y en apreciar lo que tienes y te rodea. Otra buena manera de poner las cosas en perspectiva es preguntar, “¿El mundo seguirá girando aunque no haga X”?

Lo que sea que necesites dependerá de ti, pero te sorprenderás al ver cuánto tiempo te vas ahorrar al evitar hacer todo a la perfección, y con eso lograrás gestionar tu  tiempo de forma más eficiente. Hacer esto aumentará tu perspectiva positiva en aquello que puedes lograr, considerando todo aquello que ya has alcanzado.

Cubre tus bases

Decir esto puede parecer obvio, pero muchísimas personas pasan por alto la simplicidad de cómo abordar asuntos prácticos, lo que conduce a un estilo de vida más positivo. Honestamente, estas son las cosas que te han dicho desde que eras un niño, como dormir lo suficiente, comer bien y mantenerte activo.

Una vez más, esto podría parecer uno de esos momentos “Uh… obvio “, pero se ven demasiadas personas que se preguntan por qué no fueron capaces de lograr sus objetivos cuando, de hecho, estaban viviendo con grandes carencias en cuanto a la falta de sueño, una pobre alimentación y una vida sedentaria.

Sueña en grande y actúa en grande

Algo clave que se debe tomar en cuenta es que, si bien el pensamiento positivo en la vida diaria es algo crítico, también es importante que no se esté con la cabeza en las nubes. Soñar con tu futuro puede ser una de las motivaciones más grandes con las que cuentas, pero también te puede mantener en un estado mental del “y que tal si…” si no eres cuidadoso.

Tiene que existir una acción u objetivo alcanzable, dentro de un rango razonable de tiempo. Al mismo tiempo, tienes que saber que la recompensa que te espera cuando vas tras aquello que te hace feliz no tiene precio.

Incluso si se ha repetido  miles de veces, vale la pena que te lo preguntes una y otra vez: Existe una gran diferencia entre aquellos que “hacen” y aquellos que  sólo “sueñan”. Entonces, ¿cuál prefieres ser?

 

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7 reflexiones que debes hacer antes de llegar a los 30

Las personas, una vez que llegan a los 25, sienten que el mundo se les escapa y que el tiempo pasa demasiado rápido.

Si quieres empezar a llevar las riendas de tu vida y necesitas consejos para hacerlo, hemos recopilado de manera precisa, todo lo que necesitas saber para que seas feliz cuando cumplas los 30.

1.- Coloca bien los pies sobre la tierra

Fuimos traídos al mundo con la promesa de tener, por ley, tanto como quisiéramos en los límites que fueron impuestos por la misma. Esto es algo que gran parte de esas personas que mencionamos en un principio, que suelen sufrir una crisis existencial, toman como excusa para ello.

Quizá es parte del típico estereotipo de “he terminado mis estudios avanzados y ya es hora de recibir el puesto laboral que quiero sin problemas”, cosa que la vida no respeta, pues no puede ser tan sencillo como eso, o al menos no sucede siempre.

Necesitas ser humilde, trabajar duro y esperar tus oportunidades labrándote un camino que te permita obtenerlas.

2.- Tus redes y conexiones juegan un papel

No importa la edad que tengas, una lista de contactos con los que puedas contar en todo momento en que te hagan falta, es algo de lo que simplemente no puedes prescindir.

No es necesario que conozcas o busques una excusa para hacer contacto con los profesionales más reconocidos de las empresas de mayor importancia a nivel mundial, sino que trates de mantener contacto con todas las personas que crees que podrían tener oportunidades de maravilla en compañías. O que tienen la posibilidad de escalar muy alto dentro de su lugar de trabajo.

Además, ese tipo de conexiones, te permitirán interactuar con personas de tu ramo y sector que también desean hacerlo. Y al mismo tiempo, puedes compartir experiencias y conocimientos. Cosa que además te hará ver llamativo frente a muchas compañías.

Esto puede sonar a algo que simplemente se resume a las redes sociales, pero específicamente, colocamos “redes” porque lo recomendable es que esa interacción se de en entornos abiertos con personas que puedan influir en la visión que se tiene de ti.

3.- El bien común no es para regocijarse, pero da buena imagen

El tipo de cosas que haces por los demás, no es necesariamente algo de lo que debes presumir. Sin embargo, no pasaría nada malo si lo incluyeras en tu currículum.

De hecho, el mostrar que tienes esa clase de iniciativa y que te preocupas por cosas que involucran a personas que quizá pasan por una situación que muchos de nosotros jamás llegaríamos a comprender, te hace lucir más proactivo, empático y humanitario.

4.- Nuevas ocupaciones y capacitaciones

Si no eres de los que van bien con eso de seguir estudiando para ser aún más profesional de lo que ya eres, siempre podrás optar por cursos, talleres u otro tipo de actividades que vayan bien, o que puedan ser relacionadas y apreciadas en los tipos de trabajos por los que optas.

Más que lucir como una persona que no puede estar de brazos cruzados, tendrás cada vez más cosas que puedan respaldar tu ambición.

reflexiones antes de los 30

5.- Cada área y persona es una fuente de información

Trata de no permanecer completamente rígido en tus puestos de trabajo. En ocasiones, estar dentro de una empresa pequeña en un puesto de trabajo que no sea demasiado fancy, implica ser un poco más “universal”. Con esto nos referimos a que trates de dar un poco de apoyo en los departamentos o áreas contiguas, cuando no tengas mucho flujo de trabajo

Y es que la variedad no significa estar solo ligado a varios procesos, significa en gran parte poder llegar a aceptar ofertas laborales que no son para nada lo que quieres. Tener una razón para hacerlo, es algo que todo futuro patrono podrá saber apreciar.

Recuerda, que no solo debes mantenerte al pendiente de tu trabajo y lo que aprendes de él. Las personas que están allí están por una razón, y es de ellas de las que más debes tratar de aprender. En este reglón, también podemos añadir a la familia y a las lecciones de negocios de mamá.

6.- Los que tienen crisis y a los que les falta preocupación

Por supuesto que, recordando nuevamente, un poco de lo que comentábamos en un principio, cierto grado de preocupación es normal y muchas veces es necesario para despertar y poder estar al pendiente de todas las posibilidades a nuestra disposición.

Pero por favor, a aquellos que no pasan por esta preocupación o que ni si quiera lo habían pensado, tengan en cuenta que tienen 20 años y que ya es la hora de correr riesgos. Si no lo hacen ahora, luego no habrá tiempo para hacerlo y se arrepentirán de no haber salido de su zona de confort.

7.- ¿Algo especial que decir?

Todos hemos tenido una gran idea la cual hemos empezado a desarrollar, o llegamos a implementar. También cuenta dentro de esto, la idea que tenemos para nuestro futuro o como pensamos poder mantenernos una vez que nos hayamos retirado. Todo eso es parte importante de lo que todo empleador desea saber.

Por muy modesto que sea tu trabajo, el deseo de grandeza es inspirador y puede conmover a cualquiera, sin contar que también puede hacerte ganar muchos puntos.

Todos estos pasos o recomendaciones pueden llevarte siempre, no solo al siguiente, sino al error y los fracasos. Así que no te preocupes ni te angusties si llega a ser tu caso, errar es de humanos y te prepara para triunfar sin problemas anexos.

Edith Gómez. Gananci. 

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¿Alimentación consciente para ser feliz?

En este artículo tenemos un muy interesante tema a cargo de Txell Avilés, quien es un placer que escriba en el blog. Txell se dedica a la naturopatía y medicina integrativa, partiendo de su formación en farmacia y en la actualidad cursando también psicología. Vamos a pues a aprender sobre la alimentación consciente 🙂

La primera vez que leí sobre Alimentación Consciente no entendí bien a qué se refería. ¿Consciencia en la alimentación? ¿Influye cómo comes y qué comes? ¿Las emociones están relacionadas? Nunca nadie me había educado en ese sentido.

Ahora la Alimentación Consciente me acompaña en mi forma de entender la vida. En mi día a día he integrado la consciencia, y no sólo en la alimentación, sino en todo lo que realizo.

Desde que me inicié en la naturopatía mi vida y mi salud cambiaron. Antes comía sin sentido, simplemente porque era lo que tocaba.  No era consciente de la importancia que tiene combinar correctamente los alimentos o cómo afecta la actitud con que los comes. Aquí empezó mi descubrimiento.

¿Qué es Alimentación consciente y cómo influye en mi bienestar personal?

El proceso de alimentación no sólo está relacionado con ingerir alimentos. Eso simplemente es la punta del iceberg, y pocas veces lo hacemos correctamente. ¿Conoces la diferencia entre alimentarse y nutrirse? Es aquí donde empieza el camino de la Consciencia en la Alimentación y su relación con el Bienestar personal.

Alimentarse se refiere a comer los alimentos sin ningún sentido, simplemente ingerir por ingerir sin saber qué es lo que le estás ofreciendo a tu cuerpo. Alimentarse es adquirir cualquier producto que se encuentre en los supermercados, en la sección de alimentación, e introducirlos en la boca sin saber qué te está produciendo en tu cuerpo. Alimentarse es comer rápido, sin sentarse en una mesa, sin dedicarse un momento, mirando la televisión o discutiendo con tus compañeros. Alimentarse es comer productos congelados,  precocinados, industriales, sin vida, sin nutrientes, sin energía.

Entonces, ¿qué es Nutrirse?

La nutrición empieza en la consciencia en el carro de la compra. Saber dónde comprar alimentos que tienen vida, recién recolectados, frescos, con energía. Estos alimentos son ricos en nutrientes que son los que permitirán el equilibrio de nuestra salud y ofrecerán al cuerpo las vitaminas, minerales y macronutrientes que necesita. Nutrirse es cocinar desde el amor y el respeto, como si fuera un regalo que nos hacemos cada día. Es comer sentado en la mesa con harmonía, sin prisas, disfrutando del momento en que estamos regenerando el cuerpo y alimentándolo. Nutrirse y alimentarse conscientemente es cocinar con alimentos ecológicos, libre de tóxicos y con producto de temporada acordes a nuestro entorno.

alimentacion consciente

¿Por qué está relacionado con el Bienestar personal?

Según la Real Academia Española, el bienestar es el conjunto de las cosas necesarias para vivir bien. Es un término subjetivo y no sólo se relaciona con el dinero para abastecer la parte material. El bienestar personal está relacionado con las necesidades, los gustos y las emociones de las personas.

Conseguiremos el estado de bienestar cuando actuemos acorde a lo que necesitamos y queremos. Cuando empecemos a escuchar nuestro cuerpo y a ofrecerle aquello que pide. Cuando dejemos de ofrecerle estimulantes para acallarlo y le proporcionemos lo que necesita, tanto a nivel físico como a nivel emocional.

¿Sabes escuchar qué te dice tu cuerpo? ¿Sabes cuándo habla tu parte física y cuando habla tu parte emocional? Sólo cuando la respuesta sea afirmativa se llegará al completo bienestar. Quien empezará a hablar será tu cuerpo, tus necesidades, tus emociones y no tu ego ni tus creencias.

Ser consciente en la alimentación y en qué decía mi cuerpo me permitió entender qué es ser feliz. La felicidad es mi estado puro de bienestar personal.

Es cierto que la felicidad es muy relativa. En mi proceso personal no sólo cambié a nivel físico, aunque era lo más aparente. Me sentí más viva, más enérgica, más saludable. Pero los cambios más importantes fueron en la forma de verme y quererme. El camino no siempre fue fácil y recto, pero gracias a ello descubrí la importancia que tenía la alimentación en todos los aspectos y como, una vez trabajada a todos niveles, me permitió mi camino hacia la felicidad.

Ser feliz no sólo es sonreír o los momentos puntuales de risas.

La felicidad es vivir acorde a tu sueño, a tus palabras y a tus acciones. Ser consciente de lo que haces y de lo que comes. Ser consciente que formas uno con la naturaleza y permitirte escuchar esa conexión para dejar que tu cuerpo hable y te indique.

Ser feliz significa ser consciente de tú día a día y vivir la vida que realmente quieres, vivir tu verdadera historia.

¿Con la Alimentación Consciente se consigue?

Te permite conectar con tus emociones. Cómo comes refleja tu estado del día a día. Cómo te nutres o cómo te cocinas refleja lo que te quieres. Conocer que pide tu cuerpo significa la conexión que tienes con él.

¿Quieres ser feliz? Empieza queriéndote y escuchándote. Tu cuerpo es tú templo. Es aquí el primer paso hacia tu bienestar personal.

 

txell avilesTxell Avilés. Alimentación consciente para ser feliz

info@txellaviles.com

www.txellaviles.com

 

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Meditación de la bondad: guía práctica

La meditación es como pasarte media vida viendo en blanco y negro, y que de pronto estallen los colores: se puede vivir sin ellos, pero todo es mucho menos interesante.

Después de haber saboreado su compañía, no concibo la vida sin la meditación. Es el compañero de viaje perfecto, el copiloto ideal. No pone la música por ti, pero te enseña el inconmensurable placer que puede haber en el silencio.

Hoy me quito los zapatos a las puertas del blog de Antoni. Quiero seducirte para que te inicies en la Senda de la Meditación; para que degustes la realidad a un nuevo nivel. Soy dado a la palabra fácil, pero haré un esfuerzo por ir al grano. ¡No demoremos más!

 

 

¿Qué es la meditación de la bondad?

Si sueles leer el blog de Antoni, entonces sabrás que le ha dedicado palabras bonitas a la meditación más de una vez. No es el único: probablemente hayas oído hablar del mindfulness en otros lugares. Pero hoy no hablaremos de él, hoy hablamos de un tipo menos conocido: la meditación de la bondad.

El objetivo de la meditación de la bondad (o metta bhavana en pali) es ayudarnos a compensar la tendencia de nuestro cerebro por los pensamientos negativos, haciendo que cultivemos un estado proactivo de bondad, simpatía, amor y benevolencia hacia los demás.

Es la hermosa síntesis entre la meditación y la psicología positiva 🙂

Nuestro cerebro prioriza una sóla cosa: la supervivencia. Por eso desarrollamos mecanismos que se centraban en lo negativo: para recordar vívidamente qué cosas eran potencialmente mortales.

Pero esos mecanismos que nos libraron de la muerte hace tantos siglos, ahora juegan en nuestra contra. Nuestra lucha ya no es contra la muerte: es necesario que reeduquemos las tendencias naturales del cerebro.

 

¿Alcanzaré la felicidad si practico metta?

Lo más importante es comprender que la felicidad no es algo que se alcanza, es algo que sucede. Quizá esta sea la barrera más difícil de superar. Desde el momento en el que deseas la felicidad, te haces desdichado; así es nuestra naturaleza. Deseando algo sólo estás constatando que no lo tienes.

La capacidad para ser feliz ya está en tu interior. Lo único que tienes que hacer es ejercitar tu músculo de las emociones positivas, de esa manera logras percatarte de que no tienes que llegar a ningún sitio, no tienes que conseguir nada: la felicidad está ya en tu interior.

Entonces, ¿Cuál puede ser el camino adecuado? Evidentemente, ninguno que se centre en lo exterior. Ningún logro, hito, reconocimiento o posesión te hará feliz. La Senda conduce al interior, no al revés.

No quiero extenderme más con las explicaciones… ¡Se supone que esto es una guía práctica! En fin, allá vamos. Agárrate fuerte.

 

El procedimiento

Dedica un momento a decidir dónde vas a meditar. Ha de ser un sitio silencioso y con poca iluminación, si te es posible. Aunque lo más importante sería que reservaras ese rincón únicamente para meditar y nada más, y que siempre que puedas lo hicieras allí.

Si tienes un lugar en el que te sientes cómodo y que sólo usas para la meditación, es mucho más fácil sentirte animado para una sesión. No subestimes este paso, vale la pena.

Durante tu sesión de meditación de la bondad tienes que estar plenamente concentrado. Evita la música o el ruido de fondo excesivo. Si hay más gente en el lugar donde vas a hacerlo, comunícales que no te molesten para evitar interrupciones.

 

 

Preparación

Bien, una vez elegimos el lugar, siéntate cómodamente, con la espalda erguida y sin apoyarla en un respaldo. Puedes sentarte en el suelo, en una silla… donde quieras, con la condición de que estés cómodo y estable.

Ahora harás un escaneo corporal.

Suena raro, pero es muy sencillo. Mientras estás sentado, respira profundamente un par de veces para relajarte. El objetivo del escaneo corporal es centrar tu atención en cada parte del cuerpo, una por una, y relajándolas al máximo a medida que vas pasando por ellas. Puedes utilizar tu respiración, relajando cada zona en cada espiración.

Empieza por tu cabeza, y ve bajando por el cuello, brazos, manos… Luego sigue por el torso, el vientre, la ingle… Y continúa bajando hasta los pies. Tómate unos segundos en cada zona. No estás en una carrera, haz el esfuerzo consciente por relajar todo tu cuerpo.

Para finalizar el escaneo, lleva tu conciencia a todo tu cuerpo al mismo tiempo, y realiza un último ciclo de respiración. Deberías sentir que te has hecho más pesado.

Estás relajado. Podemos empezar.

 

 

El mantra

La palabra mantra te puede sonar algo mística, pero en realidad es muy simple. Consiste en una frase —o serie de frases— que repetiremos durante la sesión y que usaremos para evocar emociones positivas.

La gente tiende un poco a obsesionarse con este tema:

¿Cuál es la frase exacta que tengo que repetir?
¿Está bien que lo diga de esta forma?
¿Y si cambio esto por lo otro?

 

El mantra no es e inamovible. Su cualidad principal tiene que ser que tenga verdadero significado para ti; que te sientas cómodo con él. Éste es un ejemplo de un mantra sencillo y efectivo:

 

Que yo sea feliz.
Que yo esté bien.
Que me vea libre de sufrimiento.
Que pueda encontrar siempre el éxito.

 

¿No es muy difícil, cierto? Aunque, como digo, puedes modificarlo si sientes que así va a tener más influencia en ti. Podrías añadir:

Que pueda yo estar bien, contento y en paz.
Que no experimente ninguna dificultad.
Que no sufra ningún daño.

 

Experimenta con varios si quieres. No hay una fórmula secreta. Encuentra el mantra que mejor funcione para ti, aunque es mejor si no lo haces demasiado largo. Con 4 o 5 frases es suficiente.

Puedes acompañar el mantra con la respiración, sincronizando cada ciclo respiratorio con cada frase, o como mejor lo sientas. A la hora de repetir el mantra, ten en cuenta lo siguiente:

  • Siente de verdad lo que estás diciendo. No repitas el mantra una y otra vez como si fueras un loro. Concéntrate, sumérgete en él; hazlo de manera consciente. Repetirlo de forma mecánica no te va a ayudar.
  • Puedes hacerlo en voz alta (si quieres). Para algunas personas tiene más efecto si repite el mantra en voz alta. Repetiré lo que digo siempre: experimenta.
  • Acompaña el mantra con pensamientos positivos. Mientras diriges el mantra hacia ti mismo por ejemplo, puedes pensar al mismo tiempo en aquellas cualidades que sobresalen en ti. No intentes henchir tu ego: el objetivo es tomar conciencia de nuestros puntos fuertes, así que sé sincero.
  • Ten paciencia. Habrá días que te será difícil evocar sentimientos positivos, hacia ti mismo o hacia quien sea. Ten en cuenta que esto puede suceder con frecuencia al principio. No desesperes. El músculo de la bondad se fortalece con el tiempo. No juzgues tu sesión o tus pensamientos. Simplemente toma conciencia de ellos, déjalos ir y vuelve a concentrarte en tu mantra.

 

 

Hacia ti mismo

Justo después de realizar el escaneo corporal y de haberte asentado y relajado, empezarás a repetir el mantra, dirigiéndolo hacia ti, como en el ejemplo de arriba. Te podría quedar así:

Que yo pueda estar bien, contento y en paz.
Que me vea libre de sufrimiento.
Que no experimente ninguna dificultad.
Que pueda encontrar siempre el éxito.

 

Recuerda sentir lo que estás diciendo. Puede parecer algo egotista repetirse esto a uno mismo, pero lo cierto es que el primer escalón siempre somos nosotros mismos. Si no eres capaz de ser bondadoso contigo mismo, no podrás serlo con nadie más.

Sé sincero cuando repitas el mantra y no tengas vergüenza en evocar esos sentimientos hacia ti mismo. Ve a tu ritmo: repite las cuatro frases intentando sentir de verdad lo que dices. Respira y vuelve a repetirlas, sin prisa pero sin pausa.

 

 

Hacia tus seres queridos

Ahora vamos a dirigir nuestro mantra a las personas más cercanas a nosotros. Quizá este grupo sea el que más facilidad brinda. ¿Quién no querría desearle lo mejor a sus seres más queridos?

Intenta no pensar en mucha gente al mismo tiempo. Te verás más concentrado en lo que dices si eres más concreto. Puedes pensar en tus padres, en un amigo muy cercano, en tus hermanos… También puedes variar cada día, así que tranquilidad. ¡Aquí tenemos amor para todos!

Manteniendo la estructura del mantra, deberías repetir algo como:

Que mis padres puedan estar bien, contentos y en paz.
Que se vean libres de sufrimiento.

Que no experimenten ninguna dificultad.
Que puedan encontrar siempre el éxito.

 

En el caso de que dirijas tu mantra a un amigo:

Que él/ella pueda estar bien, contento/a y en paz…

 

Y así sucesivamente. Recuerda seguir las recomendaciones generales que te di arriba.

 

 

Hacia alguien neutral

La cosa empieza a complicarse. Ahora apuntaremos nuestra bondad y sentimientos positivos a alguien que no conozcamos.

Puede ser la dependienta de la panadería, el chico de aquella tienda de perfumes… La condición es que no tengas una conexión con esa persona.

Si al principio te parece complicado encontrar algo con lo que sentir una conexión positiva con desconocidos, recuerda: todos queremos ser felices y dejar de sufrir.

Si no se te ocurre nada, puedes usar ese punto en común que tenemos todos. Al fin y al cabo, todos luchamos por alcanzar la misma meta.

 

 

Hacia una persona difícil

Esta es la fase más complicada de todas. Después de todo ¿Quién quiere desear progreso y felicidad a sus enemigos? Parece no tener mucho sentido.

No obstante, esta fase otorga las mejores recompensas. Recuerda que, aunque esa persona sepa que no te cae especialmente bien, eres tú el que se lleva las emociones a casa. Solo tú llevas la carga; y puede que a la otra persona le molesten tus sentimientos hacia ella, pero no le quitarán el sueño tanto como a ti.

Empatizar con nuestros enemigos es una señal de sabiduría: de la capacidad de ver más allá de las diferencias superficiales. De este modo uno se percata de que a veces exagera las cosas. Esta etapa de la meditación nos ayuda precisamente a esto.

No tienes que empezar por la persona que más odias en este mundo. Si has acumulado tanto odio hacia alguien, eso es una total desgracia, pero puedes empezar con otras personas más fáciles primero.

 

Hacia el mundo entero

Por último, reúne a todas las personas de las etapas anteriores en un círculo imaginario, incluyéndote a ti.

Ahora envía tus pensamientos de bondad hacia todos —de nuevo, incluyéndote a ti— de la misma manera:

Que podamos todos estar bien, contentos y en paz…

 

Tal vez notes que tienes un favorito en tu círculo. Bien, pues el objetivo es sentir hacia todos lo mismo que sientes hacia esa persona.

Cuando lo consigas, vete expandiendo el mantra, incluyendo a más y más personas. Puedes empezar por los amigos de los presentes en el círculo, luego por todas las personas de tu vecindario… sigue así hasta que hayas enviado tus energías positivas al mundo entero.

¡Lo has conseguido!

Para terminar, finaliza tal como empezaste: céntrate brevemente en ti de nuevo. Recuerda que eres el primer escalón hacia la bondad. Ahora puedes realizar tres respiraciones profundas mientras llevas tu atención a la habitación donde te encuentras, lentamente regresando a la realidad.

 

 

Dudas frecuentes

La meditación metta no es señuelo que usamos para autoengañarnos. No se trata de suprimir los pensamientos negativos a golpe de mantra. Porque en realidad, nada se suprime.

El objetivo de la meditación metta es entender que todo está relacionado, conectado. Es nuestro ego lo que nos separa, la percepción del “yo”. Ejercitando el músculo de la bondad a través de la meditación metta, nos damos cuenta de que el ego es una ilusión. No hay “yo”, “mi” o “mío” al que aferrarse. Podemos tenerlo todo si primero renunciamos a ese todo.

Cuando se entiende esto, no se eligen los pensamientos positivos sobre los negativos: simplemente, no hay pensamientos negativos que elegir. Nuestro auténtico ser empieza a florecer.

¿Qué problemas puedo llegar a tener?

Quizá, la falta de concentración sea el más molesto al principio. Si no tienes ninguna experiencia meditando, es probable que tengas que devolver la atención al mantra más de una vez durante la sesión. No te preocupes: no juzgues la calidad de tu práctica. Si te distraes, simplemente devuelve la atención. Ya se irá fortaleciendo con el tiempo.

El aburrimiento también es bastante común al principio. Por lo general no estamos acostumbrados a sentarnos, calmarnos y dedicar unos minutos a sentir amor por los demás. Estar motivados puede ayudarte a coger inercia al principio. Sumérgete en el mundo leyendo, por ejemplo, blogs de meditación o psicología positiva (¡como este!).

La incomodidad o algunos dolores o entumecimientos pueden aparecer si empiezas a alargar tus sesiones. Si eres propenso a que este tipo de molestias aparezcan, podrías hacer unos estiramientos antes de la sesión. A más duraderos sean, más efectivos serán; aunque siempre intenta buscar una posición en la que estés lo más cómodo posible.

El sueño es tu peor enemigo cuando meditas. Puedes evitarlo haciendo un poco de ejercicio ligero antes de la sesión (los estiramientos sirven), tomar una ducha o incluso meditar con los ojos abiertos. Asegúrate de que tu espalda está recta y se sustenta por sí sola y evita meditar después de las comidas, ya que es mucho más fácil que aparezca en esas horas.

 

 

¿Cuánto tiempo debería meditar?

Es de sentido común pensar que a más tiempo medites, más efectivo será, pero esto no es del todo cierto. La sesión más efectiva será la que tú y solo tú necesites en ese momento. No por intentar meditar 1 hora al día desde el principio notarás resultados más rápido.

Empieza con poco. Progresa cuando estés cómodo.

Puedes empezar dedicándole 1-2 minutos a cada fase, con lo que tendrías una sesión de entre 5 y 10 minutos. Concéntrate en la práctica en sí, en el mantra, en evocar sinceramente esos sentimientos. No en el reloj.

Con el tiempo podrías acabar teniendo sesiones de 20 minutos, lo cual está muy bien. ¡Pero nadie te lo impediría si quisieras meditar más tiempo!

 

¿Con qué frecuencia medito?

Si no te lo tomas en serio desde el principio, ni te molestes en empezar. La meditación debe hacerse diariamente. No te servirá de nada que medites de forma esporádica y sin ningún tipo de constancia.

Busca un hueco en tu agenda que suelas tener libre. Bastaría con que te despertaras un poco antes y meditaras nada más levantarte (yo encuentro que la mejor hora para meditar es esta). No te vas a morir si por lo que sea un día te ha sido imposible meditar, pero prioriza la constancia por encima de todo.

 

Para ir concluyendo…

Menos mal que quería ir al grano… En fin, no he sido ni demasiado extenso ni demasiado breve. Para contar lo que he querido contar, la longitud es exactamente la adecuada; ni una palabra más, ni una menos.

Antes de irme, Antoni, me vas a permitir que deje a tus lectores con un último consejo…

 

Diario de la gratitud

Al igual que la meditación no debe interrumpirse de su frecuencia diaria, las intenciones bondadosas no deben interrumpirse cuando uno termina su sesión. Llevar un diario de la gratitud es el perfecto complemento a esta práctica: te sumerge mucho más en la intención de la metta bhavana y te hace mucho más agradecido.

Es cierto que Antoni ya ha hablado en el blog de este concepto, pero de tanto que ha escrito habrá gente que no ha tenido la oportunidad de leer sobre ello 🙂

El método que sigo yo es muy sencillo:

  • Después de despertarte, escribe 3 cosas por las que estás agradecido. Puede ser desde lo más significativo a lo más banal. Especialmente lo banal; cualquiera nota los grandes acontecimientos, ¿Eres consciente de las pequeñas maravillas de tu vida?
  • Justo antes de acostarte, escribe 3 cosas buenas que hayan sucedido ese mismo día. Por muy pequeños que sean los detalles que escribas, uno se va a la cama con el sentimiento de gratitud, en lugar de con todos los problemas que has ido acumulando. Y créeme: marca la diferencia.

Y nada más, querido lector. Si bien lo políticamente correcto es que te dé las gracias por leerme, esto es por ti; es tu camino. Sí que te doy las gracias por aportar tu granito de conciencia a este mundo devastado por su contrario.

Te deseo todo lo mejor, ¡Buena suerte en la Senda!

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Guía sencilla de cómo vencer la timidez

Si eres del tipo de personas que le gusta relacionarse con la gente o que le cuesta mucho expresar sus opiniones y sentimientos, probablemente seas una persona tímida. Si también prefieres evitar las reuniones sociales y das mucha importancia a la opinión de los demás, definitivamente la timidez es parte de tu vida.

Pero no te asustes. Esto no significa nada malo. Puedes avanzar hacia tu bienestar emocional aceptándote a ti mismo. Lo más importante es que puedes vender la timidez y volverla un rasgo de tu persona que no te causará ningún tipo de limitaciones. Para eso debes aprender cómo atraer pensamientos positivos a tu vida que te darán la suficiente confianza en ti mismo.

Debemos identificar las diferencias entre ser tímido y ser introvertido. Si se trata de una persona introvertida, esta prefiere pasar tiempo a solas realizando actividades por su cuenta. Sin embargo, cuando se trata de interactuar con otras personas no tienen ningún problema. Cuando se trata de personas tímidas, estas quisieran tener mayor contacto con otras personas, pero el miedo a ser rechazados o juzgados les producen sensaciones de frustración y ansiedad que los alejan de todo tipo de contacto social.

¿Cómo se puede vencer la timidez?

Debemos comprender cómo se ha originado y qué factores la determinan. Pueden ser varias las causas. Incluso puede tratarse de tener baja autoestima. De esta manera nos preocupamos tanto de lo que piensan y opinan lo demás sobre nosotros que preferimos cerrarnos y no tener interacciones con otras personas.

Cuando ya tenemos identificada la causa, podemos prestar atención a los factores que desencadenan la timidez. Quizá se trate de momentos en donde estamos rodeados de personas conocidas, o de estar en un grupo de personas al cual no podemos aportar nada cuando comenzamos a sentir mayor ansiedad.

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Debemos aceptarnos tal como somos. Tal como se indicó anteriormente, ser tímido o introvertido no determina un grave problema para la persona. De hecho, si se le pide a alguien no ser de tal manera, esto quedará en la mente de esta persona y automáticamente estará experimentando tendencias a ser de tal forma.

Si el cerebro realmente no quiere pensar en alguna cosa, sea por la razón que sea, por ejemplo porque no le hace bien o porque quiere olvidar estos pensamientos, de alguna u otra manera siempre terminará pensando en lo que tanto se evita. El cerebro está diseñado para aprovechar los recursos que dispone, y es por esto que lo que hará en primera instancia será pensar en lo que no se quiere pensar. Esto se hace de manera automática.

Se ha demostrado que cuando se le pide a una persona cosas como que no sea tímida o que no se sienta ansiosa, en vez de ayudar a la persona a relajarse, más bien produce el efecto contrario, enfocándose cada vez más en su problema. Lo que debes hacer es identificarte a ti mismo como una persona tímida y aceptarlo para que así tu mente pueda superar esa parte de ti que quieres cambiar.

Puedes hacer una lista con todas las áreas en donde sientes que la timidez te afecta. De esta manera puedes comenzar a identificarlas una por una y buscar una alternativa para abordarlas individualmente. Poco a poco y con la suficiente determinación, podrás vencer todos esos miedos que no te permiten mostrarte al mundo como quieres.

 Toma en cuenta los siguientes pasos y aprende a hacer de la timidez un aspecto sin importancia en tu vida:

  1. No te limites:

Cuando identificamos lo que cada emoción nos quiere decir referente a alguna situación social en específico, debemos aprovechar esta ventaja y será más fácil para nosotros abordar el problema directamente. Si existe alguna situación que te incomode, exponte la misma y comunica tus inquietudes abiertamente sin reprimirte.

  1. Enfócate en el éxito:

Cuando sabes exactamente qué es lo que quieres, debes visualizarte alcanzando el éxito. Para esto debes trabajar fuerte en cada paso que debes dar. Si dejas que la timidez se apodere de ti, probablemente no puedas dar todo tu potencial, pero cuando en cambio te sientes con la suficiente confianza y seguridad en ti mismo, tu mente te indicará que no hay nada que temer y las cosas comenzarán a fluir satisfactoriamente.

  1. Comunícate con claridad:

Aprende a comunicarte sin cohibiciones, pero asegúrate de que no ser muy agresivo cuando te expresas. Trata de encontrar tu equilibrio emocional y mantente en una posición que sea lo suficientemente cómoda para ti, pero sin acostumbrarte a estar en una zona de confort. Cuando encuentres esa paz interior dentro de ti, tu timidez tendrá menos control sobre ti.

Cuando algo no te guste o si simplemente es algo que te incomoda, exprésalo. No permitas que te etiqueten de una manera que pueda resultar despreciativa. Hazle saber a esta persona de una muy buena manera que no te sientes a gusto y que por favor no lo repita. Al hacer esto estarás ganando mucha confianza en ti mismo.

  1. No te compares con otras personas:

Lo que importa es lo que tú haces. Esto es lo que define tu valor. No pierdas el tiempo enfocándote en lo que las demás personas hacen. Siempre puedes tomar como referencia el éxito de otros, pero sin descuidar tu propia vida ya que no hay nada tan reconfortante como estar bien con uno mismo.

  1. Participar en reuniones sociales:

No te cohíbas y permítete desenvolverte en eventos sociales. Asiste a las celebraciones de cumpleaños de tus amigos y comparte con un círculo de personas que pueden tener tus mismos intereses. De esta manera te será más fácil interactuar con ellos.

  1. Vence tus miedos:

Además de todas las recomendaciones que puedes tomar en cuenta, puedes probar también la técnica de la desensibilización progresiva, con la cual puedes enfrentar poco a poco tus miedos.

Si tienes una lista de las 10 cosas que te producen más problemas, puedes ordenarlas de mayor a menor dependiendo de cuanto te afecten. Una vez tengas esto listo, puedes ir analizando cada uno para tratar de encontrar una manera en la que te puedas exponer a él hasta que la mente entienda que no debes temer. Repítelo todas las veces que lo necesites hasta que puedas superar cada miedo. Hazlo uno por uno hasta que termines todos los ítems de la tu lista.

  1. Cuida tu postura corporal:

Levántate y coloca tu cabeza mirando hacia el suelo. Cierra los ojos. Cuanto estés en esta posición trata de pensar en alguna situación que te haya producido timidez. Tómate el tiempo necesario y permítete analizar con exactitud todo lo que sucedía en ese momento y cómo te sentías al respecto. Enfócate en todas y cada una de las sensaciones que experimentas. Es normal que tu respiración se acelere y respires con dificultad. Seguramente también te sentirás incómodo y con malestar.

Después de esto, manteniendo los ojos cerrados, mueve tu cabeza hacia arriba. Sentirás que el malestar ya no está. Te darás cuenta de que puedes mejorar cómo te sientes únicamente cambiando tu postura corporal. Se ha comprobado que mantener una buena postura corporal, teniendo la cabeza en alto y los brazos abiertos con los hombros hacia arriba, nos da una sensación de seguridad y confianza.

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

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13 cosas para recordar cuando la vida se pone difícil

Todos somos capaces de sobrevivir a las malas circunstancias, incluso cuando estamos en etapas muy complicadas. El secreto de todo esto se centra en tener una buena actitud, afrontándolo de forma positiva y efectiva. ¿A qué pensabas que era más difícil?

A continuación, te proponemos una serie de consejos para que sepas afrontar la vida de una forma asertiva y positiva.

13 cosas que intento recordar para superar los momentos de bajon

  1. Cambia si está en tu mano y acepta las cosas si no puedes cambiarlas

Nos sentimos tristes cuando nos resistimos a aceptar cómo son las cosas en la realidad. Si sabes que puedes cambiar algo, aunque sea un detalle, ¡hazlo! ¡Actúa cuanto antes! Pero si esa situación es de fuerza mayor, como una enfermedad, tienes dos alternativas: aceptarlo y seguir adelante con fuerza o amargarte y obsesionarte con esa situación.

  1. Tu peor enemigo eres tú

Ten en cuenta que en la mayoría de ocasiones nosotros mismos, somos nuestro peor enemigo. La propia perspectiva influye mucho en la felicidad de cada uno. Si piensas que algo es un problema, entonces todos tus esfuerzos y pensamientos serán negativos, pero si crees que puedes aprender de ello, dejará de evocarte este tipo de sensaciones.

  1. Si quieres que el mundo cambie, empieza primero a cambiar tú

Otro de los puntos a tener en cuenta es que el mundo que nos rodea es un claro reflejo de nuestro interior. ¿Hay a tu alrededor personas con vidas muy caóticas y estresantes? ¿Se sienten caóticas en su interior completamente o en parte? Sí, seguramente así sea. Nos gusta pensar que si cambiamos la situación, esta nos cambiará a nosotros, pero la realidad es que es totalmente a la inversa. Primero tenemos que cambiar nosotros para que el resto del mundo también esté dispuesto a hacerlo.

  1. Si te equivocas y fracasas, no lo tomes como una derrota, sino como una oportunidad de aprendizaje

Debes comenzar a eliminar de tu vocabulario la palabra “fracaso”. Además, debes tener presente que la gente exitosa no ha salido de la nada, antes de llegar a la cima han fracasado varias veces y soportado muchas dificultades. Incluso Thomas Edison comentó: “no fallé al inventar la ampolleta, solo encontré 99 maneras que no funcionaron correctamente”. Toma tus supuestos “fracasos” como pasos que te aproximan hacia esa meta final.

  1. Elimina de tu cabeza el “y si…” y piensa que las cosas suceden por algo

Aunque te parezca difícil de creer, es totalmente verdad. Por regla general, cuando echas la vista atrás, hacia tu pasado, serás capaz de ver por qué era necesario que eso precisamente no saliera adelante. Puede ser que ese trabajo que querías y no terminaste de conseguir, te hubiera quitado más tiempo para estar con tu familia, pero que el que sí lograste sea más flexible. Ten fe y piensa que las cosas suceden cómo deberían ser.

  1. Aprovecha el aquí y ahora

Ten claro que el momento presente nunca volverá a suceder otra vez. Siempre hay pequeños detalles del día que valen la pena, ¡así que no dejes que se pasen por alto! Pronto será tan solo un recuerdo. Incluso los momentos más duros de nuestra vida pueden terminar viéndose como algo positivo cuando los recordemos en un futuro. Esto me recuerda a la canción country de Trace Adkins, que dice: “Vas a perder esto, vas a querer esto de vuelta. Vas a desear que estos días no hayan pasado tan rápido. Puedes no saber esto ahora, pero te lo vas a perder.”

  1. Equilibra tus emociones

Muchas personas viven el día a día con una mente restringida. Se caracterizan por querer alcanzar un deseo determinado, pero cuando no lo consiguen, sus emociones se centran en la negatividad. Intenta tener una mente independiente en su lugar. Esto quiere decir que cuando realmente quieras conseguir algo, debes ser feliz si puedes o si no. Es importante que tus emociones se mantengan estables para superar los momentos de bajon.

El equilibrio emocional depende también de nuestros buenos recuerdos

El equilibrio emocional depende también de nuestros buenos recuerdos

  1. Enfréntate a tus miedos

Aunque no lo creas el miedo puede ser un gran aliado y una gran fuente de inspiración para que logres tener éxito. Por ejemplo, cuando estudiaba en la universidad, odiaba tener que hablar en público – uno de los 3 temores principales de las personas. Sin embargo, a día de hoy ese miedo por fin lo he superado. Me sigo poniendo nerviosa, pero ya he perdido mi sentido del ridículo. Enfrentarte a esto solo requiere de superación y constancia.

  1. Ser feliz cuesta muy poco

Cada vez son más las personas que restringen su felicidad, impidiéndose disfrutar del día a día, aunque muchas veces tampoco saben cómo divertirse. Algunas incluso son adictas a sus problemas y momentos caóticos, tanto que ni siquiera saben quiénes son sin ellos. A partir de este momento, ¡date el placer de ser feliz! Aunque tan solo sea media hora al día, es fundamental que te centres en lo bonito de la vida y no en su complejidad.

  1. Las comparaciones son odiosas

Normalmente lo hacemos con personas superiores a nosotros, pero ¿qué sucede si no eres igual que Angelina Jolie? Nada. Todos somos únicos y diferentes. Piensa que siempre habrá alguien en mejor situación que en nosotros, pero también en peor, así que deja de focalizarte en este punto.

  1. Deja el victimismo de una vez

Sal del camino que tienes establecido. Ten presente que eres víctima de tus propios pensamientos, actos y palabras. Ninguna persona “te hace” ser algo. Tú eres el creador de tu propia experiencia con el mundo. Asume tu responsabilidad y sé consciente de que puedes salir realmente de las dificultades en vez de hundirte cada vez más en ellas. Deja a un lado esa mentalidad de víctima y esfuérzate por alcanzar el éxito.

  1. Las cosas pueden cambiar, ¡y lo hacen!

Muchas veces cuando nos encontramos con una situación mala, pensamos que no vamos a poder salir, que nada cambiará. Sin embargo, la realidad es que nada es permanente, así que deja de pensar de esta forma. Tú tienes que realizar alguna acción con el fin de que todo cambie. No va a suceder de la noche para la mañana.

  1. Si pones de tu parte, todo es posible

Todos los días suceden reales milagros. Confía: todo termina pasando con el tiempo. Solo tienes que ser capaz de creer y pensar que un día u otro, sucederá. Una vez lo logres, habrás ganado la gran batalla.

Descripción del autor: Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

Trámites para abrir tu consulta de psicoterapia

Si dispones de las cualificaciones y experiencia necesarias, y estás pensando en abrir tu propia consulta de psicoterapia, es necesario que conozcas las implicaciones de gestionar un negocio.

Una vez te sientas preparado para trabajar como psicoterapeuta privado, gestionar tu propia consulta le proporcionará independencia. Sin embargo, es importante recordar que abrir una consulta privada de psicoterapia implica saber llevar un negocio y, para ello, se requiere de ciertas capacidades.

Como explicamos en nuestro Máster en Emprendimiento para Psicólogos/as, A pesar de su experiencia como psicoterapeuta, la parte administrativa que conlleva un centro privado puede resultar un reto si no dispones de experiencia previa.

Antes de empezar, resulta muy útil adquirir experiencia trabajando en algún centro privado, cuanto más conocido, mejor. Esto no sólo te permitirá poner en práctica tus conocimientos, sino también familiarizarse con el día a día de la gestión de una consulta.

Podrás recibir consejos de profesionales más experimentados, a la vez que aprender pequeños trucos sobre lo que le espera el día que empiece su propio negocio de psicoterapia. Ambos aspectos te dotarán de mayor confianza de cara a abrir su consulta.

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La importancia del marketing.

Además, necesitarás algunos conocimientos sobre marketing para promocionar tu nuevo centro. Piense en qué áreas deseas especializarte y en cómo vas a promocionar tu negocio.

Si estás planeando trabajar con familias y niños, escoge un área de la ciudad en la que vivan tus clientes potenciales. Explorar las tendencias del mercado te ayudará a ofrecer unos servicios actualizados, reflexiona sobre cuáles de ellas se ajustan mejor a tu perfil y conecta con los clientes adecuados.

Experiencia empresarial.

Disponer de las calificaciones y las capacidades adecuadas es algo imprescindible antes de abrir una consulta de psicoterapia, pero además vas a necesitar adquirir experiencia empresarial.

Considere ampliar tus conocimientos en este campo y estudie, ya sea leyendo libros especializados o bien matriculándote en un curso de gestión de negocios. Cuántos más conocimientos empresariales tengas, más desarrollarás el aspecto administrativo de tu negocio y mejor lo gestionarás.

Las tareas administrativas tales como la facturación o la contabilidad consumen una gran parte de tiempo, por lo que deberás gestionarlas de la manera más eficiente posible, para asegurarte de que puedes ocuparte debidamente de tus clientes.

Una posibilidad a tener en cuenta es la de contratar a un administrativo para que se haga cargo de ellas, si bien esto tiene un precio que se traducirá en una reducción de los beneficios.

Además, debe pensar en la seguridad. Su consulta debe disponer de un sistema de seguridad para evitar el riesgo de problemas. Leer los comentarios sobre sistemas de seguridad en el apartado de opiniones de Securitas Direct le ayudará a escoger el servicio que mejor se adapta a tus necesidades.

Protección de datos.

Aquí se trata de más de proteger la seguridad de los clientes con los que se trabaja. Conocer la ley de protección de datos es fundamental, así como hacer los trámites necesarios con la Agencia Española de Protección de Datos

Embarcarse en la aventura de abrir tu propio centro de psicoterapia es un reto muy emocionante, y tomarte el tiempo suficiente para investigar y adquirir experiencia administrativa incrementará tus probabilidades de convertirlo en un negocio rentable.Ánimo con ello 😉