Artículos sobre Psicología y guías clínicas para su mejor ejercicio. Blog de Psicología aplicada con recursos, materiales, enlaces y los contenidos más útiles.

Terapia conductual dialéctica

La Terapia Conductual Dialéctica (o TCD) es un tipo de terapia cognitivo-conductual ubicada también en el ámbito de la llamadas terapias de tercera generación. Esta surge como una terapia para  tratar a las personas con trastorno limítrofe de la personalidad, extendiéndose después su uso a otras tantas aplicaciones.

Características de la terapia conductual dialéctica (TCD)

En su origen, la primera prioridad para el tratamiento de TCD es apuntar a las conductas potencialmente mortales que a menudo se manifiestan en personas con problemas graves de salud mental. Como decíamos, sus usos se han ido ampliando con éxito en otras aplicaciones diferentes.

Una característica interesante de la TCD es que los terapeutas intentan eliminar activamente los comportamientos que interfieren con la terapia. Estos comportamientos son cualquier cosa que se convierta en obstáculos entre el cliente y el tratamiento exitoso, como el rechazo a luchar por los objetivos de TCD, las sesiones perdidas, etc.

Me parece un gran acierto. Si eres terapeuta sabrás de lo que estoy hablando 😉 Es más, esto es algo tan importate que creo que podría hacerse un libro entero sobre ello.

A continuación, los terapeutas de TCD intentan corregir los comportamientos que interfieren con la calidad de vida del cliente, incluidos los comportamientos de relaciones no productivas, los problemas de comunicación y la mala toma de decisiones financieras.

Nuevo acierto. La persona es un todo y hay que abordar aquellas cosas que realmente son importantes. Si hay un motivo de consulta habitual, mucho más allá de categorías diagnósticas o trastornos específicos, es el del ámbito de relación con los demás. Esto se extiende a los problemas de comunicación, causa o consecuencia de estas relaciones no productivas.

Respecto a la mala toma de decisiones financieras, este es un aspecto básico en la vida de muchas personas. Desde no saber ahorrar, no entender bien qué es una hipoteca (y caer en la trampa), a no saber que son activos, pasivos, inbresos recurrentes… Uno de los motivos de abandono de la terapia, es precisamente, «no me lo puedo permitir». Más que el que la persona diga eso, es lo que está a la base de ello, los conocimietos y habilidades en su relación con el dinero.

¿Qué trabaja la TCD?

Las habilidades de comportamiento que se enseñan en terapias grupales e individuales se clasifican en una de cuatro categorías:

  1. Atención Plena. Trabajando mediante herramientas de mindfulness o de conciencia plena, de ahí la conexión con las terapias de tercera generación.

  2. Tolerancia de la angustia. Relacionado con lo anterior, se sigue un proceso para gestionar mejor los propios sentimientos de ansiedad, dándose cuenta de su presencia y de la posibilidad de que se vayan, sin aferrarse o tratar de huir de ellos.

  3. Eficacia interpersonal. La TCD pone el foco en las habilidades en la relación con los demás. Concretamente, en poder llegar a ser más eficaces en la relación con los demás y por tanto tener mayores capacidades interpersonales.

  4. Regulación de la emoción. Igualmente, la capacidad de autoregularse emocionalmente es un aspecto fundamental de esta terapia. La propia gestión de las emociones y su autorregulación.

Todos estos aspectos son muy importantes, y merecen consideración detallada. Dado el enfoque de mi blog, donde tengo preferencia por la Psicología Positiva y terapias de tercera generación, voy a centrarme más al la parte del mindfulness. Vamos a verla al detalle y a sacarle todo el partido 😉

control ambiental

Eficacia De La Terapia Conductual Dialéctica: Atención Plena.

En diferentes intervenciones en los inicios de esta nueva forma de terapia, se agregó una formación en Terapia Dialéctica Conductual y Atención Plena (TDCAP) al tratamiento psicológico general para evaluar su efectividad.

Se desarrolló un módulo sobre la Atención Plena para ayudar a los clientes a lograr la llamada «mente sabia» y se centró en dos conjuntos de habilidades, denominadas «qué» y las habilidades de «cómo». En seguida vamos a profundizar en ellas.

La Atención Plena es como vemos una habilidad central que se enseña en TCD, ya que ayuda a los clientes a crear conciencia sobre sus propios pensamientos y sentimientos.Este me parece un pleno acierto, ya que integrarla en un proceso más amplio de terapia y el encaminar a practicar la Atención Plena ayuda a los practicantes de TCD a reducir el ritmo de sus pensamientos, a reconocer los pensamientos por lo que son y a enfocar su enfoque.

¿Cuáles son las habilidades de «Qué» en la TCD?

Este primer conjunto de habilidades está destinado a ayudar al cliente a aprender a:

1. Simplemente observar su experiencia.

2. Describir su experiencia usando etiquetas verbales.

3. Y a estar completamente presente en el momento y en sus acciones sin sentirse cohibido.

Estas habilidades le permiten al cliente estar consciente de lo que les está sucediendo y de su parte en su propia experiencia. Tomar conciencia de sus propios pensamientos y arraigarse en el presente forma la base para el próximo conjunto de habilidades de «cómo».

¿Cómo funcionan las habilidades de «cómo» en la TCD?

El conjunto de habilidades «cómo» se refiere al objetivo de enseñar a los clientes cómo observar, describir y participar en su propia experiencia. Este conjunto de habilidades está destinado a ayudar a los clientes a:

1. Aprender a tener experiencias de una manera no evaluativa o sin prejuicios.

2. Enfocarse en una cosa a la vez y aprender a devolver su atención al objetivo cuando se desvía del rumbo.

3. Ser eficaz, o mantener su enfoque en sus objetivos, independientemente de su estado de ánimo actual.

Los clientes también fueron llevados a través de una serie de otras intervenciones de Atención Plena, incluida la respiración consciente, el escáner corporal y otras prácticas simples de conciencia.

El resultado de este estudio mostró que las personas que recibieron capacitación TDCAP además del tratamiento habitual obtuvieron mejores beneficios en comparación con el grupo que recibió solo el tratamiento psiquiátrico habitual.

Además, se descubrió que mientras más minutos pasase una persona practicando Atención Plena, mayores serían las mejoras en los síntomas psicológicos.

Estoy totalmente de acuerdo con ello. Por mi experiencia en consulta y también por lo que nos ofrecen los último hallazgos sobre la efectividad del minfulness.

Conclusiones respecto de la terapia dialéctica conductual.

TCD claramente tiene algo que enseñarnos a todos en la aplicación de una amplia gama de técnicas y ejercicios de Atención Plena. La mejor noticia es que estos ejercicios se pueden aplicar a otros clientes y grupos individuales con sus propios beneficios únicos. Echemos un vistazo a algunos ejemplos fácilmente aplicables.

Terapia Cognitivo Conductual y Psicología Positiva: una buena sinergia.

En este artículo me gustaría, colegas de la psicología, el poder entrar en el tema de la relación entre la Psicología Positiva y Psicología Cognitivo-Conductual. Si tengo que elegir una u otra me pondríais en un compromiso; sería como elegir playa o piscina en verano, o entre ser feliz y experimentar felicidad. La terapia cognitivo conductual y la Psicologia positiva establecen una buena singergia y vamos a ver porqué.

Difícil decisión. En todo caso sobre todo para aquellos que vengáis de lo cognitivo – conductual  (TCC en adelante) me gustaría daros una nueva perspectiva desde  la Psicología Positiva (PsiPos en adelante), que a mi me ha traído consecuencias maravillosas a la hora de trabajar.

Especialmente en terapia, en las que ambas establecen una muy buena sinergia. Pasaré por lo que nos ofrece la investigación, por la propia base teórica de ambas y por mi propia experiencia en la consulta a lo largo de los últimos años. Entremos en materia.

Lo que nos dice la investigación.

Quiero haceros llegar una serie de estudios muy interesantes. Como nos decía un profe en primero de carrera, «la mejor práctica es una buena teoría»:

Intervenciones positivas: útiles por ellas mismas o para suplementar otras en terapia y en prevención (Duckworth, Steen y Seligman, 2005).

En esta investigacion precisamente se analiza la utilidad de las intervenciones positivas (todas aquellas basadas en los postulados y conenidos de la PsiPos). Así, esas mostraban eficacia tanto individualmente como aplicadas como coadyuvantes en diferentes formas de terapia y en prevención – educación para la salud.

Intervenciones activas positivas eficaces en depresión mayor o síntomas depresivos. Como terapia de primera elección o coadyuvante, con posibilidad de modelos neurológicos (Lyubomirsky et al., 2011).

Todas aquellas herramientas de la PsiPos que implican pasar a la práctica (que, por otro lado, son casi todas) muestran eficacia dentro del trastorno depresivo, depresión mayor incluida. Ello tanto como terapia específica como soporte de otro tipo de intervenciones, modelos neurológicos también.

Metaanálisis en población clínica con depresión y población no clínica: activación conductual, efectos significativos en aumentar su bienestar (Mazzuchelli et al., 2009).

Los metaanálisis son de especial importancia al recopilar diferentes tipos de estudios, con planteamientos metodológicos diferentes. Aquí en los datos recogidos de todos esos estudios se mostraba que en lo tocante al bienestar la PsiPos muestra potencia.

Metaanálisis (39 estudios): personas con problemas psicosociales y población no clínica (Bolier et al., 2013).

Otro metaanálisis que visibiliza a eficacia tanto en:

– Autoyuda, terapia grupal e intervenciones en psi pos.

E igualmente en:

-Efectos pequeños pero significativos en bienestar subjetivo, bienestar y síntomas depresivos

Más claro, agua, en ambos tipos de intervenciones.

Propuesta de modelo híbrido de psicoterapia, coaching y trabajo con las fortalezas personales (Rashid, 2009).

El profesor Rashid es uno de los grandes nombres a nivel mundial de la Psicología Positiva y su propuesta referida arriba muestra un modelos que combina diferentes disciplinas, basado en las fortalezas personales, coaching y psicoterapia, mostrando pues que la interacción entre ellas es posible.

Integración TCC y psicoterapia positiva: amplias áreas de coincidencia teóricas y prácticas (Kaworski et al.).

En valenciano se dice «quan més sucre més dolç» (cuanto más azúcar, más dulce). O lo que es lo mismo, ¿para qué vamos a elegir si podemos tener ambas cosas, y hacer el plato más deliciosamente dulce? Así, ese texto habla específicamente de la integración con la TCC, ampliando las miras de los anteriores con aspectos específicos y complementarios de ambas disciplinas.

Dos amigas, dos disciplinas que se llevan muy bien

Puntos en común.

Pasemos ahora a las bases en teoría y practica de ambas formas de abordar la psicología, y a sus puntos sinérgicos.

TCC & Psi Pos: cambiando nuestra manera de movernos por el mundo.

Ambas formas de entender la práctica de la psicología se focalizan en modificar la visión que la persona tiene del mundo. Se analizan las cogniciones y las conductas, tomando en consideración también las emociones.

TCC & Psi Pos: en el presente.

Las dos se centran en el presente. Ello incluye la capacidad de mirar al pasado y de proyectar al futuro, pero la intervención se realiza potenciando cambiar el presente de la persona, hacia unas vivencias más adaptativas y con mayor bienestar.

TCC & Psi Pos: somos lo que pensamos.

Los pensamientos cambian nuestra realidad, como por ejemplo se ha demostrado ampliamente en los aportes de la neurofelicidad. Lo que pensamos puede cambiarse por medio de estrategias contrastadas.

TCC & Psi Pos: mayor bienestar.

En ambos casos se persigue el bienestar psicológico de la persona. Así, encontramos de nuevo consonancias entre ambas, ya que además la forma de entender cómo es una intervención psicológica es bastante parecida.

TCC & Psi Pos: fuera halo de misterio.

Frente a la visión de otras formas de terapia, donde el terapeuta ejerce otro tipo de intervención, y donde sólo él conoce el fondo del proceso que se está siguiendo, en estas dos ello no pasa. Paciente (cliente) y psicólogo comparten objetivos comunes.

Además aquí tenemos una tabla donde se comparan conceptos clave en ambas corrientes, que repasaremos abajo:

Reestructuración cognitiva           1

Intervenciones positivas
Terapia Positiva contra la depresión           2

El debate de las creencias (distorsiones Beck, Creencias Ellis).
Terapia racional emotiva (Ellis)         3

Psicoterapia Positiva (Rashid y Parks)
Potencia y conocimiento de la TCC          4

Potencia y conocimiento de la Psi Pos

1.En ambas disciplinas hay formas organizadas de intervenir.

2. En ambas corrientes hay formas de terapia específicas con pasos y sesiones en un todo organizado.

3. Ambas disponen de autores de cabecera con terapias eficaces y consolidadas.

4. En ambos casos ha sido motivo de estudio su eficacia y eficiencia.

Mi experiencia en consulta.

Cuando he tenido la oportunidad de complementar dos disciplinas la principal beneficiada siempre ha sido la persona que esperaba ser ayudada al otro lado de la silla. Ya en las primeras prácticas que hice, donde mi formación era en TCC y mi tutora psicoanalista, fue rico para ambos. O muchos años después teniendo una compañera de trabajo que aplicaba la Terapia de Aceptación y Compromiso.

En muchas personas con las que inicié una terapia de corte cognitivo conductual después añadí herramientas de psicología positiva. Un apunte: el término cognitivo-conductual es un paraguas bastante amplio; por tanto, deja margen a poder combinar con otras formas de intervenir, lo cual es bueno.

Por otro lado, cuando he comenzado aplicando intervenciones positivas, el utilizar la forma de hacer cognitiva (o conductual, según elcaso) ea casi inevitable. ¿Por qué? Por muchas razones, pero la principal es esta: porque funciona.

Fuera talibanismos de uno y otro tipo y más cooperar por ayudar más y mejor. Profundicemos en esas coincidencias entre teoría y práctica, amig@s. Siempre el beneficiado será nuestra persona consultante – clientes, ¿verdad? Y creo que vale mucho la pena estar siempre profundizando en manera nuevas de conseguirlo 😉

Descubre si eres un dependiente emocional

Según Gananci, la vida es única e irrepetible, es importante vivirla al máximo, sin embargo, para muchos esto es difícil cuando se trata de una persona es dependiente emocional.

La dependencia emocional podría ser considerada como la persistencia continua de carencias afectivas, es decir, vacíos emocionales que no han sido satisfechos y se tratan de suplir de forma poco apropiada en la búsqueda de aprobación de las demás personas.

Este tipo de comportamiento podría catalogarse como necesidad emocional excesiva que un individuo manifiesta hacia otro.

Aunque este tipo de dependencia puede darse en diferentes relaciones, como la de progenitores hacia sus hijos, o viceversa, hay una tendencia en el consultorio a observar que se suscita con mayor frecuencia entre parejas.

Esto va ocurriendo de manera paulatina, es decir, una persona puede ir dejando el desarrollo normal de sus actividades, tales como ir al gimnasio, dejar de asistir a sus clases, entre otras, para demandar más tiempo con su pareja.

Cuando esto ocurre a una persona que es madre, por ejemplo, se observa que –una vez que esta inicia una relación nueva- va dejando de compartir tiempo con sus hijos, o los deja al cuidado de otras personas, con la finalidad de poder estar el mayor tiempo posible con la pareja.

Este tipo de dependencia emocional llega a ser tan evidente, y muchas veces sofocante, que pueden darse situaciones en la que los amigos del dependiente –o de la pareja- observen con curiosidad la situación, percatándose que algo extraño ocurre. También puede ocurrir que alguno de los dos se vea perjudicado en el entorno laboral.

Esto último suele pasar porque las personas que padecen dependencia emocional tienden a ejercer presión en su pareja para que esta abandone el trabajo prontamente, o deje de lado sus deberes y acuda al encuentro.

Algunas características presentes en los casos de dependencia emocional

Cuando se trata de las relaciones de pareja, se presentan los siguientes aspectos:

  1. El tipo de relación entre un dependiente emocional y su pareja no guardan un equilibrio, sino que el dependiente se somete al otro.

  2. La persona dependiente experimenta una necesidad imperiosa por la presencia del otro, y una necesidad urgente de acceder a este de forma inmediata por todos los medios posibles, es decir, mediante llamadas, mensajes de texto, redes sociales, entre otras.

  3. Si el otro no se encuentra a disposición de la persona dependiente, o no responde de la manera que el dependiente espera, entonces este último empieza a sufrir, de manera similar a quien atraviesa un síndrome de abstinencia.

  4. El dependiente siempre necesita que su pareja le apruebe constantemente, así como también siente intranquilidad ante la idea de no agradarle.

  5. Experimentan miedos excesivos ante la idea de perder a su pareja, lo cual les lleva a comportarse de manera controladora, así como de vigilar cada paso del otro.

  6. Muchas veces la persona dependiente está consciente que esa forma de amar les produce malestar, tal como ansiedad, desasosiego, e incluso depresión.

  7. Sienten un temor desmedido ante la idea de que la relación pueda terminar.

  8. Los dependientes emocionales pueden ser capaces de someterse a las creencias de su pareja, buscando agradarle, en lugar de mantener sus propias ideas.

  9. Los dependientes emocionales van disminuyendo su vida social, pueden fallar incluso al trabajo, así como también suelen dejar otras actividades que les producían distracción, todo para concentrarse en la pareja, ya que esta persona llega a convertirse en el eje de sus vidas, y le conceden prioridad por sobre otras cosas.

  10. Las personas que padecen dependencia emocional pueden llegar a padecer de problemas para socializar con otras personas.

  11. El dependiente asume un papel de subordinación hasta el punto de considerarse poco útil, y con una autoestima muy baja.

  12. Suelen manifestar pánico a estar solos.

  13. Presentan una tendencia a escoger como parejas a quienes tienen personalidades de tipo narcisista o que los humillan, los cuales llegan a someter al dependiente, quien a su vez termina por sentirse con menos valor y con mayor temor.

Causas que generan dependencia emocional

Vale destacar que en este tipo de relaciones no se da un verdadero amor, ya que la pareja del dependiente sólo siente amor por sí mismo, razón por la cual lo manipula, pero quien padece dependencia emocional tampoco llega a amar a su pareja, sino que únicamente piensa en la idea de que no le abandonen.

En este tipo de relaciones la afectividad nunca está presente, en ninguno de los dos lados.

Generalmente, para determinar el origen que genera la dependencia emocional, es necesario analizar el historial afectivo de quien la padece. Pues, dichas personas, comúnmente, no han recibido ningún tipo de amor o de valor de quienes estuvieron presentes durante la etapa de la infancia.

En la mayoría de estos casos, el dependiente emocional no tuvo vínculos afectivos cercanos, o estos no fueron confirmados, sino que aunque tal vez no padecieron abandono, tampoco sintieron seguridad emocional en su entorno primario.

Cómo superar la dependencia emocional

Uno de los puntos centrales que debe tener en cuenta el dependiente es que realmente no se encuentra viviendo una vida que le sea suya, sino que está destinando toda su existencia a favor de otro.

Por ello, es imprescindible internalizar que el tiempo transcurre y probablemente se encuentra desperdiciando lo mejor de sus años y capacidades. Esto es posible hacerlo recurriendo a la inteligencia emocional.

Las recomendaciones siempre son las de empezar a vivir en sus propios proyectos, invitando a otros a formar parte de su vida, y no centrándose en una sola persona, sino aprendiendo a querer y amar sintiendo y concediendo libertad.

Para poder salir del círculo de dependencia emocional es fundamental estar decidido a romper la cadena, ya que de lo contrario puede resultar muy difícil debido a la situación de apego exagerado en la que se encuentran.

Cuando se ha hecho conciencia sobre la existencia de dicho problema y se ha tomado la decisión de cambiar, entonces es necesario ver cuánto se ha cedido a favor del otro.

Para ello, se puede crear una lista en la que se plasmen todas esas situaciones que han sido nocivas, y en las cuales se ha dejado de experimentar disfrute, para proporcionar sólo felicidad a la pareja.

Aprende nuevamente a estar solo

Aprender a estar consigo misma es la mejor decisión que puede tomarse para que el amor pueda llegar de forma saludable.

Trata de crearte un proyecto de vida del cual sólo tú seas responsable, y que no dependa de la existencia de una relación.

También puedes poner en práctica algunas de las siguientes sugerencias:

  1. Empieza por tener tus amistades, y no las de tu pareja.

  2. Busca un trabajo o una forma de ingreso que te permita tener independencia económica.

  3. Encuentra un pasatiempo que te distraiga y te permita estar con tu propia compañía.

  4. Acostúmbrate a pasar tiempo contigo mismo/a, para ello puedes leer, empezar a tomar algún curso o estudiar algo nuevo, tomar un paseo, comer un día sin tu pareja, acudir al cine, entre otras actividades.

Recuerda buscar apoyo psicológico para que logres tus propósitos, especialmente si consideras que no puedes hacerlo por ti mismo.

De igual forma, empieza a comprender que las relaciones se basan en un intercambio mutuo, en el cual no tienes que dar todo por el otro sin recibir nada a cambio, y que lo único necesario es empezar a cambiar el sufrimiento por la alegría y el verdadero disfrute en pareja.

Edith Gómez

Cómo elegir la psicoterapia adecuada para ti

Actualmente, los psicólogos contamos con la libertad de elegir la psicoterapia adecuada, la más afín a nuestras convicciones personales y profesionales.

De esta manera, podemos utilizar un amplio abanico de herramientas, procedimientos y técnicas al elegir psicoterapia, teniendo en cuenta siempre el objetivo último de todo ello: ofrecer a las personas una alternativa de vida mucho más adaptativa y agradable.

Todo esto se debe a las diferentes familias de la psicología, de las que se derivan todas y cada una de los diversos tipos de teorías psicológicas.

Y esto es muy bueno. Si bien todas las psicoterapias pueden ayudar, vamos a encontrar unas que nos encajen más que otras para solucionar aquello que deseamos.

Pero… ¿Y vosotros como personas que quieren mejorar, crecer y dejar cosas negativas atrás? ¿Tenéis la misma libertad de elegir la terapia más conveniente y eficaz para vuestros intereses?

A veces puede ser un lío entre tantas opciones. En este artículo vamos a ver sus tipos para que podais elegir en libertad la psicoterapia más adecuada para vosotros.

Elegir psicoterapia: tipos de terapias disponibles.

Conoce en qué consisten las siguientes grandes familias de terapias. Vamos a dividirlas en terapias de tipo psicoanálítico, terapias humanistas. terapias cognitivo conductuales y terapias de tercera generación.

Terapias de tipo psicoanalítico.

El primeri tipo de terapias que aparecieron. Se basa en el análisis de los conflictos inconscientes originados en la niñez para explicar el comportamiento humano. Para ello, se encarga de aflorar esos conflictos inconscientes a través de la interpretación de los sueños, los actos fallidos y la asociación libre.

El acto fallido hace referencia a aquellas conductas en las que el individuo ha obtenido y puede volver a obtener éxito y cuyo fracaso lo suele atribuir a la falta de atención o al azar. La asociación libre es una técnica que persigue que el paciente exprese todas sus ideas, emociones, pensamientos e imágenes, tal y como le vienen a la mente sin reprimirlas.

www.antonimartinezpsicologo.com

Mirando más allá, buceando en el inconsciente

Además, también se centra en los mecanismos de defensa. Se trata de conductas incorrectas para resolver el conflicto psicológico que pueden dar lugar a trastornos tanto mentales como conductuales, dándose en los casos más extremos la somatización del conflicto psicológico y las disfunciones físicas que lo expresan.

Las terapias suelen ser muy largas en el tiempo (menos en las formas de psicoanálisis breve) y el terapeuta no es directivo.

Terapias de tipo humanista.

Están fuertemente vinculadas con la fenomenología y el existencialismo. En cuanto a la fenomenología, las fuentes de conocimiento son la experiencia intelectual y emocional. En cuanto al existencialismo, se enfatiza la reflexión sobre la propia existencia humana.

En la terapia humanista, el individuo es un ser consciente, intencional y en desarrollo continuo. Sus representaciones mentales y estados subjetivos son un recurso válido de conocimiento sobre sí mismo.

Por ello, el paciente es el protagonista principal en su búsqueda existencial, en la cual pasa por una serie de etapas o estados subjetivos en los cuales se pregunta el “por qué” y el significado de lo que ocurre, y qué puede hacer para mejorar su situación.

El terapeuta acompaña y no suele ser directivo, y estas terapias puedne tener un tiempo medio – largo.

Punto común de las psicoterapias: buscar el bienestar humano

Punto común de las psicoterapias: buscar el bienestar humano

El terapeuta humanista, como decíamos, tiene un papel secundario. Se dedica a facilitar el proceso, permitiendo así que el sujeto por sí mismo encuentre las respuestas que necesita.

Uno de los conceptos clave de este tipo de terapia es la autorrealización del ser humano, en el que el ser humano se considera como un conjunto singular y único de potencialidades que pueden desarrollarse y cuya realización es una aspiración explícita o implícita de todo ser humano.

Terapias de tipo cognitivo – conductual (TCC).

Como su propio nombre indica, esta forma de terapia combina distintos métodos y técnicas derivadas tanto de la terapia cognitiva como de la terapia conductual. Su fin último es mostrar al paciente una serie de habilidades para afrontar mejor los distintos problemas o situaciones que se le puedan plantear.

La TCC entiende que nuestros pensamientos, creencias y actitudes afectan de una u otra manera a nuestros sentimientos, a nuestras emociones y a nuestros comportamientos. Por ejemplo, si un individuo interpreta una situación de forma negativa obtendrá como resultado emociones negativas, lo cual provocará comportamientos poco adaptativos.

El terapeuta, a través del análisis funcional de la conducta del paciente, averiguará los factores responsables del origen o mantenimiento de los patrones de los pensamientos disfuncionales y comportamientos desadaptativos y la relación de contingencias establecida entre ellos.

Una vez realizado el análisis funcional, podrá hacer uso de distintas técnicas cognitivo-conductuales como el entrenamiento en habilidades sociales, técnicas expositivas, técnicas de resolución de problemas, reestructuración cognitiva, etc.

El terapeuta suele ser más directivo y la terapia suele durar menos tiempo que las anteriormente citadas.

Terapias de tercera generación

Generalmente, todos los tipos de terapias anteriormente comentadas se enfocan hacia un objetivo común, solucionar los problemas que sus clientes traen a consulta. Sin embargo, ese no es el único objetivo de la Psicología.

También es la encargada de que personas sin trastornos lleven vidas más plenas y ofrecer la oportunidad de aprender las habilidades para ello desde la infancia.

Terapia de tipo positiva. Y es en este punto donde la Psicología Positiva se da paso como nueva alternativa, comprendiendo y desarrollando los procesos que se esconden detrás de las cualidades y emociones positivas del ser humano, es decir, las fortalezas personales.

Un apunte: ahora que ya conoces de qué trata la Psicología Positiva, ¿te habías preguntado con anterioridad, alguna vez, si sería posible acudir a consulta psicológica sin tener ningún problema aparente? Descúbrelo por ti mismo y descubrirás tus fortalezas personales.

¿Cuál es la terapia más eficaz?

Todas las psicoterapias pueden aportarte cosas. Sin embargo, de todas las diferentes terapias señaladas con anterioridad, gracias a la labor de la metodología científica a través de sus estudios, la terapia cognitivo-conductual (TCC) está considerada como la terapia más eficaz.

Profundizaré un poco más en el porqué.

La terapia cognitivo-conductual consiste en un procedimiento activo, estructurado y de tiempo limitado para tratar diferentes cuestiones psicológicas. Está basado en que la conducta de las personas está determinada por el modo en que percibe el mundo.

Sus cogniciones (sus pensamientos) se crean a raíz de actitudes y/o esquemas desarrollados a partir de experiencias anteriores, ya sean agradables o desagradables. Es decir, todo aquello que nos ha sucedido a lo largo de nuestra vida forma nuestra manera de percibir lo que nos rodea y nos hará actuar en consecuencia.

Por ello, la terapia consiste en hacer propias nuevas experiencias de aprendizaje. De esta manera, se aprende a resolver problemas y situaciones que anteriormente habían sido percibidos como insuperables. Con ello se puede lograr:

Controlar y modificar los pensamientos automáticos negativos.

Los pensamientos automáticos negativos dan forma a las creencias y supuestos básicos que dirigen nuestras vidas dando sentido a nuestra experiencia cotidiana y a la interpretación del mundo. Son los responsables del impacto de nuestras emociones, ya que se presentan antes de que aparezcan éstas.

Pueden tratarse de palabras o imágenes visuales específicas y discretas que se presentan a nuestra mente. Además, no son fruto del razonamiento y de la reflexión. Sin embargo, para nosotros son aparentemente razonables y plausibles. Es decir, se trata de la tendencia a ver las cosas de forma categórica y extremista.

Las experiencias vitales se engloban en términos extremos, no existe el término medio. No obstante, las cosas que suceden en el mundo raras veces son absolutas, sino todo lo contrario.

Identificar las relaciones entre pensamiento, emoción y conducta.

Tal y como pensamos, actuamos; y tal y como actuamos, nos sentimos. Identificar los pensamientos automáticos, pues ellos anteceden al disparo de las emociones y, en parte, provocan esas emociones negativas. Si estoy sintiendo algún afecto negativo, eso significa que hace instantes tuve un pensamiento automático.

Una vez que logré encontrarlo, lo mejor es anotarlo, pues estos pensamientos se olvidan rápidamente. Esta etapa, conocida como análisis funcional, es importante para aprender cómo los pensamientos, sentimientos y situaciones pueden contribuir a comportamientos desadaptativos.

Eliminar o moderar aquellas conductas que nos provocan dificultades, incrementando así aquellas que nos proporcionen bienestar en nuestro día a día.

Las reacciones emocionales de las personas son en muchas ocasiones exageradas en comparación a la situación en que se presentan. Esto se debe a que los pensamientos automáticos que predicen tales emociones pueden estar distorsionados o exagerados.

Para ello, contamos con la técnica de la reestructuración cognitiva que se trata es un procedimiento por el cual las personas pueden aprender a cambiar aquellas maneras de pensar distorsionadas que producen a malestar, es decir, producir un cambio cognitivo.

A partir de este momento, el cliente comienza a aprender nuevas habilidades que podrá utilizar en situaciones del mundo real.

En el siguiente enlace se puede apreciar la fuerza de la restructuración cognitiva, se trata de una sesión psicológica dirigida por el psicólogo cognitivo Albert Ellis:

En palabras del célebre psicólogo B. F. Skinner, no se podría entender mejor la terapia cognitiva – conductual: “Lo que las personas sienten es tan importante como lo que hacen”.

La unión de la terapia cognitiva y de la psicoterapia positiva.

¿Y por qué no aunar dos fuertes corrientes para que fluyan con más armonía y más velocidad hasta llegar al río? Esto es lo que ocurriría si en la terapia tratásemos tanto con la psicología cognitivo – conductual y con la psicología positiva al mismo tiempo. Teniendo en cuanta las características de ambas, se podrían obtener beneficios de cada una de ellas por lo que, al final, los resultados en los clientes podrían ser más completos y positivos.

La psicología positiva no sólo se centra en personas con trastornos tipo depresión o ansiedad, sino que también se basa en la psicología de las personas sin ningún tipo trastorno. Es decir, sirve para cualquier persona que decida potenciar sus fortalezas personales y cultivar sus emociones positivas.

Por ejemplo, imaginemos a una persona con éxito tanto en el ámbito laboral como en el familiar y personal. Todos veríamos a una persona feliz sin necesidad de acudir a consulta. Probablemente, esta persona también se vea a sí misma como tal.

Sin embargo, en el caso de que esta persona tuviera inquietudes y motivaciones para potenciar sus fortalezas personales, que son el motor que pone en marcha el proceso, podrían desarrollar habilidades con las que sacarle más provecho a la vida, ya sea colaborando en una ONG o apreciando cada rayo de sol que cubra nuestro cuerpo una mañana soleada. En definitiva, ser aún más felices.

Por tanto, pensemos en una terapia que trabaje los puntos comentados anteriormente centrada en la terapia cognitivo – conductual sobre cómo controlar y modificar los pensamientos automáticos negativos; identificar las relaciones entre pensamiento, emoción y conducta; y eliminar o moderar aquellas conductas desadaptativas, incrementando aquellas que nos proporcionen bienestar.

Un ejemplo de psicoterapia eficaz.

En este punto, podemos hacer referencia a una conocida técnica llamada ABC de Albert Ellis, la cual demuestra que son las interpretaciones que hacemos de los acontecimientos de nuestras vidas lo que provoca las emociones en nosotros mismos y no los hechos en sí.

En este momento la terapia será mucho más fortalecida, productiva y completa con elementos de la Psicología Positiva ya que ambas son compatibles, se retroalimentan y nos permiten afrontar mejor las aventuras del día a día.

La Psicología Positiva trabaja con las implicaciones del pensamiento y las emociones positivas. Martin Seligman, uno de los psicólogos más influyentes en este campo, plantea algunas ideas para alcanzar la felicidad plena.

Diseñar y organizar un día hermoso y vivirlo. Una jornada llena de sensaciones placenteras y ser conscientes de ellas.

Hacer una visita de agradecimiento a alguien que te ayudó o escribirle una carta para darle las gracias.

Disfrutar de las propias fortalezas reservando un espacio para desarrollar, desde la conciencia, una tarea que permita poner en práctica las aptitudes innatas, en aquello que te hace fuerte, único y especial.

Realizar alguna cosa de manera filantrópica, es decir, sin ningún tipo de interés más allá del mero hecho de divertirse.

El siguiente enlace muestra un discurso de Martin Seligman sobre la Psicología Positiva, sobre el alcance de la felicidad y su crecimiento.

¿Hay algún factor más a tener en cuenta a la hora de elegir una terapia?

Sí, por supuesto. Aquí nos hemos centrado en la terapia en sí. Pero hay otras variables igual de importantes.

Unas muy relevantes son las propias de la personas. ¿Qué tipo de terapia prefieres? ¿Cómo la prefieres? ¿Puedes o deseas que sea presencial o por videoconferencia?

Y por supuesto las variables referidas al terapueta. Estas, de hecho, son algunas que tienen mucho peso. Aquí te dejo un artículo que te ayudará a saber más sobre ello y cómo no equivocarte al elegir terapeuta, centro etc.

¿Ahora que ya tienes las claves para elegir psicoterapia, has pensado en dar un paso más? Como ya sabes, hay maneras muy diferentes en las que podemos ayudarte.

Consultanos sobre cómo o cual sería la intervención más adecuada para ti: escríbeme a contacta@antonimartinezpsicologo.com o llámame al 669 78 79 15 y pregúntanos sobre cómo puedes mejorar.

Y mientras, recibe un positivo abrazo 🙂

Aquilina Ruíz – Antoni Martínez

Mejora tu escucha activa en la consulta

Este es un artículo dedicado a todos aquellos profesionales que trabajen mediante la escucha activa, es decir, profesionales de la psicología, coaching, terapia, así como también le será de utilidad a estudiantes de todas esas disciplinas. Con pautas para mejorarla y un cuestionario descargable ¡Vamos a por ello!

La escucha activa es una habilidad que nos ayuda a desarrollar la capacidad de empatía hacia los otros. Al escuchar y comprender lo que la otra persona nos esta diciendo, aprendemos a ponernos en el lugar del otro, y no solo a oír lo que nos dice, sino que tratamos de imaginar como se siente y averiguar los motivos y necesidades que le llevan a decir lo que dice.

Así, es la capacidad de hacer que la otra persona sienta que reconocemos sus sentimientos y respetamos sus motivos de hacer y de pensar. Este sentimiento de comprensión, hace más fácil que se puedan resolver de manera constructiva conflictos que vayan surgiendo día tras día y por los que acude a la consulta.

 Es importante tener en cuenta que escuchar y comprender no significa necesariamente estar de acuerdo con lo que se escucha y con ceder ante algunas demandas que sean consideradas por uno mismo como no adecuadas.

Aunque no se llegue a estar siempre conforme con lo que los demás digan, pidan o con su comportamiento, de lo que se trata es de mostrar activamente que realmente se desea escuchar y comprender la postura de la otra persona en esa relación de ayuda.

escucha activa

Si tenemos una boca pero dos orejas… ¡es por algo!

 Cuando el proceso de escucha no se realiza de manera adecuada, es posible que la otra persona termine por no querer contar sus cosas y evitar la comunicación, evadiendo posiblemente los intentos de conversación posteriores.

 Aspectos psicológicos a tener en cuenta: parte racional vs. parte emocional.

 La escucha activa viene definida por una parte racional y por una parte emocional. Vamos a ver un poco más de cada una de ellas así como ejemplos:

 Parte RACIONAL: Ideas, pensamientos, creencias, conocimiento etc.

Parte EMOCIONAL: Sentimientos, sensaciones y emociones.

 La escucha activa presta atención primero a la parte emocional de lo que la persona que tenemos delante nos esta diciendo, más tarde, se racionaliza ¿Cómo se siente nuestro cliente al contarnos lo que nos cuenta? Esta parte es imprescindible. ¿Cómo se relaciona con todo lo que nos está relatando?

La definimos más precisamente como la forma de escuchar en la que el receptor (el que escucha) trata de entender lo que siente el emisor (el que habla), o lo que significa el mensaje. Más tarde, expresa lo que comprendió con palabras y lo transmite para que el emisor lo verifique. El receptor no manda un mensaje propio como por ejemplo una opinión, consejo, reproche, análisis, evaluación etc., sino que transmite lo que piensa que significa el mensaje del otro.

 Veamos de manera más clara a través de este ejemplo lo que es la escucha activa:

 Un niño/a llega a casa del colegio y dice: – ¡Odio el colegio, no quiero ir más!

 La reacción típica de los padres suele ser: – ¿Cómo? ¡Que dices! ¿Cómo que no quieres ir? ¡Vas aunque te tenga que llevar yo! Es por tu bien. Aquí racionalizamos el mensaje. La respuesta es RACIONAL.

 La reacción de la escucha activa podría ser: – Parece que hoy has tenido un mal día en el cole, ¿puede ser? ¿Qué ha pasado? Aquí “escuchamos” el mensaje emocional. La respuesta es EMOCIONAL. A partir de aquí podemos seguir escuchando lo que nos va transmitiendo el niño/a y haciéndole frente.

Si en lo personal habéis experimentado situaciones donde no os hayáis sentido nada escuchados, pensemos que hicisteis para cambiar esta situación. Ello os podrá proporcionar claves para ver que ya hicisteis cosas y sentiros escuchados; es bueno ponerse en el sillón de delante – de paciente – para poder llegar a empatizar mejor.

Escucha activa en la consulta: el texto, subtexto y el contexto.

Vamos a ver ahora tres conceptos que nos permitirán mejorar nuestra escucha activa en la consulta.

El texto es importante, lo que nos dice la persona ¿Qué nos está diciendo? No es lo mismo que diga que está triste a que está deprimido. Las palabras tienen su peso.

Consejo: anota literalmente cosas que la persona haya dicho, tal cual. Más adelante te servirá para que trabajéis con ello.

El subtexto ¿Qué no dice, pero en realidad nos está diciendo? Si está hablando y hay un titubeo, una pausa o alguna exclamación a modo de «si, cuando pasó aquello…» nos está queriendo comunicar algo más, o de manera indirecta nos está pidiendo que investiguemos.

Consejo: demos pie a que nos siga contando, lo acabe haciendo o no. ¿Te apetece hablarme un poco más acerca de ello? Mediante nuestra escucha activa demostraremos que damos ese espacio para hablar.

El contexto. Cuando se dice y de qué forma ¿Nos cuenta algo en una primera sesión, o avanzada la terapia? Debemos ser sensibles a ello ¿Sale un tema importante después de uno que parece secundario?

Consejo: demostrarle a la persona que somos conscientes de cómo va llevando la comunicación, sea para reforzarle o sea para darle nuevas pautas que le ayuden.

¿Qué pensáis acerca de la escucha activa a la hora de trabajar? ¿Conocíais los matices de la escucha activa y la importancia de la parte emocional? ¿Creéis que soléis aplicarla en vuestro día a día, con vuestros hijos, sobrinos, pareja y amistades? y ¿Pensáis que los demás la intentan aplicar con vosotros?

 “No puedes escuchar de verdad a alguien y hacer otra cosa al mismo tiempo.” M. SCOTT PECK.

 Si queréis saber más os dejamos aquí un video donde se explican los componentes de la comunicación no verbal de la escucha activa, así como un cuestionario para saber cómo llevas esta manera de comunicar :

Agnes Ansio- Antoni Martínez

VIH-SIDA: la gran red social


Desde hace tres décadas el SIDA se infiltra cruelmente  en los encuentros sexuales a través de una red social mucho más extensa que Facebook o Twitter. Promover conductas responsables, informar a la población y terminar con la exclusión social de las personas que sufren la enfermedad, resulta de vital importancia.

El 1 de Diciembre, es importante recordar a la gente que el VIH continúa propagándose en todo el mundo. De este modo, hablamos de redes sociales de transmisión: Juan tiene el VIH pero es ignorante de su suerte, ya que no tiene síntomas todavía y ni siquiera piensa que es portador del virus ¿acaso es él un drogadicto? De este modo, tiene relaciones sexuales sin preservativo con dos chicas: Silvia y Magda. Éstas, a su vez, durante los meses siguientes tienes diferentes parejas sexuales: Fede, Guillem, Marcos y Pascual.

Así, aunque Juan, Silvia o Guillem, a priori pueda parecer que son personas totalmente sanas, es posible que hayan contraído el VIH y no lo sospechen hasta que los síntomas se hagan evidentes un tiempo después. De ello podemos deducir que El SIDA no es sólo cosa de “yonkis,  prostitutas y homosexuales”.

Aunque cuando se habla de éstos colectivos se les identifique con grupos de riesgo, en realidad se tiene que hablar de conductas de riesgo, ya que toda persona que no se “cuide” y pase por alto conductas responsables, está expuesto a ello. Por conductas responsables nos referimos a usar el preservativo como método de barrera para evitar el contagio, tanto en las relaciones con penetración anal, vaginal como en las prácticas orales.

Para quien no lo sepa, el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es la enfermedad provocada por la infección del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) que debilita lenta y progresivamente el sistema inmunitario cuando entra en el organismo del individuo. Al perder la capacidad de defensa, el cuerpo no puede reaccionar ante cualquier infección oportunista que se le presente, constituyendo así una enfermedad crónica y que, si no se atiende, puede ser potencialmente mortal. Aunque el virus se puede transmitir a través de la sangre o de madre a hijo – en el útero, durante el parto o mediante la lactancia- , el 80% de las infecciones se producen por vía sexual.

SIDA

Aunque se piense que esto sólo ocurre en África, nada más lejos  de la realidad. El SIDA sigue estando presente en Occidente. De hecho, sólo en España se estima que hay de 120.000 a 150.000 personas infectadas con el VIH. Por eso, adelantándonos al Día Mundial de la Acción contra el SIDA, el presente post comparte el espíritu y el mismo propósito de cada 1 de Diciembre: Recordar que vivimos todavía en un tiempo en el que el virus continúa propagándose, dejando a su paso miles de historias difíciles de contar.

Hablamos de estimaciones, puesto que no es posible realizar un recuento exacto. El diagnóstico tardío por la demora en la aparición de los síntomas, así como el estigma social que supone esta enfermedad, hacen difícil contar los casos de forma estricta. En cualquier caso, detrás de cada número encontramos a las personas que sufren la enfermedad en su piel cada día. Y es que además de las secuelas físicas, hay algo que causa tremendo dolor: la etiqueta asociada a la enfermedad que lleva a la soledad, al abandono y a la exclusión social.

Recuerdo que estando en la universidad, organicé una charla sobre el SIDA invitando a personas de la asociación AVACOS (Asociación Valenciana Contra el Sida), para que nos contasen su experiencia con la enfermedad. Con ello se pretendía acercar la realidad al colectivo estudiantil.

De esas historias, lo impactante fue el relato sentido y amargo de cómo la red social de estas personas fue destejiéndose inmediatamente después del diagnóstico y revelación de la enfermedad. La familia y los amigos fueron alejándose de ellos por miedo al contagio, constituyendo así un virus más letal que el propio VIH, el virus de la ignorancia y de la intolerancia social.

Éste es otro de los propósitos: Acabar con la desinformación y la exclusión social. En ocasiones, una insuficiente o inadecuada información puede derivar en una serie de mitos y de creencias erróneas a cerca del SIDA que producen intolerancia hacia las personas que padecen la enfermedad. Y esto es comprensible puesto que la ignorancia y el miedo pueden hacer que se adopten conductas de evitación y que por tanto la gente intente alejarse de esas personas consideradas sin más, focos de infección.

Como decían Master y Johnson (investigadores de la sexualidad humana y protagonistas de la serie Master of Sex) el SIDA engloba muchos de los miedos humanos más recurrentes: el miedo a lo desconocido, a la muerte, a la incapacidad, al sexo, a la sangre, al abandono y a la soledad.

Esto hizo que en la segunda década de la enfermedad, se generara una evidente alarma social abanderada por coloristas campañas sociales para el uso del preservativo, fundamentalmente.

No obstante, con los avances en los fármacos antirretrovirales y los recortes en las ayudas para las campañas de prevención y para las Asociaciones accionistas contra el SIDA, han hecho que se “baje la guardia” o se reduzca esta alerta ante esta realidad en la población.

El antivirus más potente, es la capacidad y actitud personal para tomar decisiones responsables acerca de la propia salud sexual. El lema “PÓNTELO, PÓNSELO” no ha pasado de moda, puesto que seguimos viviendo en los tiempos del SIDA.

Esperanza Gil. Psicóloga y sexóloga

 

 

La importancia de detectar a tiempo los trastornos del aprendizaje.

El aprendizaje es un proceso natural que acompaña al ser humano desde su nacimiento. Un camino constante en el que las personas van adquiriendo las herramientas necesarias para evolucionar y responder frente a los diferentes retos y necesidades que la vida les va planteando. Pero este recorrido puede toparse con algún que otro obstáculo, barreras que es importante detectar y corregir a edades tempranas para que los niños desarrollen sus facultades de la forma más óptima posible.

Los trastornos del aprendizaje están relacionados con la manera en la que los más pequeños, en este caso procesan las diferentes informaciones que reciben de su entorno. De acuerdo a esta premisa, cuando un menor tiene algún tipo de problema en este campo presenta mayores complicaciones que el resto de niños de su edad para asimilar y comprender determinados conceptos, afrontar algún tipo de tareas, además de disponer de menores destrezas, habilidades o recursos personales para sacar adelante algunas actividades.

trastornos del aprendizaje

Rapidez y seguimiento: dos aspectos clave para ayudar a los pequeños a superar sus déficits

Ante este tipo de situaciones es importante que tanto las familias como el personal de los centros educativos, profesionales estos últimos familiarizados con esta clase de realidades y conocedores en profundidad de los fundamentos del aprendizaje, observen a los menores y ante cualquier anomalía actúen con la mayor rapidez posible.

“Las dificultades para expresarse, escribir, concentrarse o razonar deben poner en alerta a familiares y profesionales de la enseñanza para actuar con celeridad y ayudar a los pequeños a evolucionar de una manera más sencilla»

Los déficits en el aprendizaje más comunes suelen apreciarse en algunas parcelas como el lenguaje, ya que los niños presentan mayores dificultades que el resto para hablar y expresarse de acuerdo a los parámetros que se consideran normales a su edad. De igual manera, la escritura, sus facultades para leer y comprender los conceptos a los que se exponen por medio del estudio o la capacidad de razonar y desarrollar diferentes operaciones de matemáticas o lógica son otros indicadores que deben seguirse con atención para ayudar a aquellos niños que presenten complicaciones.

Diferentes problemas capaces de causar estrés, temor y daños en la autoestima de los niños

No prestar la atención necesaria a aquellos menores que presentan este tipo de indicadores entorpecerá, aún más la correcta formación y desarrollo del aprendizaje de los niños, más cuando la imposibilidad de equipararse y avanzar al mismo ritmo que el resto de sus compañeros y niños de su edad terminará por generar en ellos situaciones de nerviosismo, ansiedad, frustración e incluso causar daños en su autoestima, al creerse menos capacitados que el resto.

“La imposibilidad de los niños para seguir el ritmo del resto de sus compañeros o la apreciación de diferencias en sus capacidades para razonar o comunicarse pueden acabar por producir estrés o daños en la autoestima de los pequeños”

El impacto emocional que este tipo de realidades puede tener en edades tempranas es considerable y debe evitarse a toda costa para impedir que los pequeños acaben por aborrecer o afrontar con miedo o desgana actividades que son clave en el desarrollo de su aprendizaje como es el ir al colegio o involucrarse en la práctica de algún deporte o actividad cultural propia de de su edad.

Algunas de estas circunstancias suelen aparecer junto a otro tipo de manifestaciones y trastornos como es el caso del denominado déficit de atención por hiperactividad, realidades que es importante evaluar junto a especialistas en esta materia para conseguir reconducir la situación y lograr que los niños disfruten lo máximo posible de las diferentes fases del aprendizaje y el descubrimiento de la vida.

Markos Goikolea. 

 

Problemas de conducta en niños.

En mi experiencia como profesor en escuelas de padres, una de las peticiones más frecuentes que solían darse en las clases era el de resolver problemas de conducta. Las rabietas, las negativas a hacer algo, el que los niños teóricamente no fueran tan maduros como deberían por edad… En edades ya adolescentes el que surgieran dificultades con los horarios o de experimentar con sustancias. Si bien esto es algo por lo que casi todo padre o madre va a pasar, no deja de ser menos importantes y uno de los campos de batalla más importantes a la hora de educar.

Dejándonos de pedagogías raras o extremistas, lo que sabemos que funciona es la combinación adecuada de dos variables en la educación de los hijos. Podemos simplificarlos llamándolas cariño y autoridad. Cariño sería la cercanía, el confort, la ayuda, la calidez. Autoridad sería mantener el rol de padres, las normas, los límites. Ambas estando presentes nos permiten el educar a los niños de manera mucho más sana y equilibrada. Además, esta adecuada combinación es el futuro factor que prevendrá dificultades posteriores,como por ejemplo conductas como el abuso de drogas o problemas de conducta. La infancia y preadolescencia es el momento adecuado para prevenir futuros problemas.

La autoridad no significa ser autoritarios y basarnos en un «mano y ordeno». Consiste en hacer respetar el rol de padres o de educadores con respeto hacia la persona en formación y en crecimiento que tenemos delante… pero no olvidarnos de ese rol. Por otro lado e, el cariño y la cercanía tiene poco que ver con el mimar; será mostrarnos disponibles y cálidos en un grado razonable.

Volvemos a contar en este artículo con otra excelente infografía de mis compañeros de Psicoadapta,  psicólogos de Madrid. ¿Cómo se interviene cuando hay problemas de conducta? Siempre a un doble nivel, por un lado con los padres (reaprendizaje de pautas educativas, psicoeducación) y con los hijos. Este  es un trabajo conjunto a tres bandas: padres, hijos y psicólogo. Os dejo con la excelente infografía:

 problemasdeconducta

Antoni

 

 

Inestabilidad emocional

Muchas son las personas que en un momento dado de su vida pasan por una época difícil, en la cual se encuentran perdidos y no saben que hacer.

 La inestabilidad emocional puede ser algo pasajero que le ocurre a una persona a lo largo de su vida después de haber pasado por alguna situación estresante o negativa o bien ser algo constante en la vida de la persona, algo de lo que no consigue librarse.

 En psicológica hablamos de temperamento y de personalidad como cosas diferentes. Por un lado el temperamento es una parte de nuestra personalidad que tiene origen biológico y es heredada, es decir, es algo que tenemos siempre a lo largo de nuestra vida.

 La personalidad es mas bien una mezcla entre el temperamento y la influencia del ambiente, en función de como sea nuestro ambiente así será nuestra personalidad y nuestras fortalezas personales.

 La estabilidad emocional es uno de los factores de personalidad mas importantes y explica el porque unas personas son mas proclives a tener problemas  como la ansiedad o la depresión cuando las circunstancias de su vida cambian y se vuelven negativas o no sabe como reaccionar ante ellas.

inestabilidad emocional

 El grado de estabilidad emocional suele mantenerse estable a lo largo del tiempo aunque como hemos dicho puede haber épocas en las que aumente o disminuya en función del estrés  las vivencias de la persona.

 La mayor parte de las personas en lo que a inestabilidad emocional se refiere se encuentra en un nivel intermedio del continuo (un extremo sería la estabilidad y el otro la inestabilidad o neuroticismo).

 La inestabilidad emocional causa un enorme malestar en la persona y le provoca problemas en las áreas más importantes de su vida como el área familiar o de trabajo.

 Es importante que la persona tenga claro cual es su situación y se ponga en manos de un experto que le ayude a estabilizar sus emociones y en consecuencia su vida.

Pilar Giménez