Cómo conseguir tus objetivos de manera fácil y sistemática

Conseguir nuestros objetivos forma parte de un desarrollo personal óptimo. Dentro del modelo del bienestar «PERMA» de Martin Seligman, sería la A de «Achievements» (logros). Si queremos seguir mejorando y progresando personal y profesionalmente, sin duda vamos a necesitar saber:

1) Qué camino queremos recorrer: hacia dónde vamos.

2) Qué equipaje o útiles vamos a necesitar: cómo o con qué recorrer el camino.

Así, para poder alcanzar el éxito debemos tener claro cuáles son nuestros objetivos. Estos deben de ser:

Realistas, ni imposibles ni tan por debajo de nuestra posibilidades que no impliquen un reto.

Cuantificables, se deben de poder medir y hacer operativos.

Deseables, que realmente supongan un estado o logro apetecible.

conseguir tus objetivos

Por ejemplo, uno puede tener el objetivo de gozar de mejor estado físico, lo cual sería deseable, pero no sería cuantificable y no sé si realista (¿Cuál es nuestro estado físico actual?¿Cómo vamos a mejorarlo?). Modificado, este podría ser «Hacer ejercicio al menos media hora durante tres veces por semana para poder correr moderadamente sin cansarme».

Una vez definidos los objetivos, para poder ser perseverantes, estos deben de extenderse en el tiempo. Es decir, debemos de crear un hábito, una costumbre, una rutina. Una vez creado el hábito mucho más fácil lograr aquello que nos proponíamos.

Los seres humanos, por cómo trabaja nuestro sistema nervioso, sobre todo el cerebro, somos animales de costumbres. Una vez instaurado un hábito, tanto positivo como negativo, no es fácil de modificar… por supuesto esto lo podemos utilizar a nuestro favor.

Existen hábitos negativos, como el comer excesivamente graso u otros positivos, como cada día dedicar cinco minutos a relajarnos y pensar en las cosas positivas que nos ocurrieron durante la jornada. Es sabido que para instaurar un hábito de manera duradera necesitaremos aproximadamente unas tres semanas de práctica.

Te propongo que, por otro lado, en tu ánimo perseverante, te premies por los logros parciales conseguidos. Una cena, un regalo o simplemente recompensarte verbalmente («¡Bien! Me lo he trabajado y lo he conseguido!»). Esto te hará más fácil y agradable el camino.

Sin embargo, suele haber un obstáculo. La motivación. Y ahora quiero darte ocho claves para que la aumentes y así consigas tus objetivos.

Como mantener la motivación para conseguir tus objetivos

Vamos a ver estos ocho puntos fundamentales:

1. Haz una lista

Siguiendo este sencillo paso verás una gran diferencia. No olvidarás nunca más qué es lo que tienes que hacer, o estarás preocupado de que se te esté olvidando algo. Además, visualizarás todas tus tareas y podrás calcular aproximadamente cuánto deberás dedicar a cada una.

Si tienes un Smartphone, existen muchas aplicaciones que puedan auxiliarte en esto. Mi favorita y la que utilizo desde hace mucho es ColorNote, ahí puedes escribir notas y listas, y editarlas cuando quieras, cambiarles el orden… ¡Y ponerles los colores que quieras!

Sin embargo, hay muchas otras aplicaciones más novedosas que esa, como Evernote, SimpleNote, Notability…Hay para todos los gustos y todas las necesidades, así que las excusas sobran.

Por supuesto, no podía dejar de mencionar el método tradicional, del cual también soy gran fan, dependiendo de la ocasión. Utiliza tu libreta favorita y ¡escribe, escribe, escribe!

2. Pon prioridades

Si tienes muchas cosas que hacer, quizás no te dé tiempo de hacerlas todas para mañana mismo, pero aun así, debes hacerlas todas. Por esto, prioriza las cosas que son más urgentes para que las hagas de inmediato.

También identifica aquellas tareas que son importantes pero que no son tan urgentes, así sabes que luego de hacer las más importantes, no te puedes relajar pues hay más cosas por hacer en espera.

Un tercer grupo de asignaciones pendientes puedes evaluarlas para ver si es posible delegarlas o pagarle a alguien para que las haga por ti. Por ejemplo, si debes hacer la compra pero tienes un trabajo importante que entregar para el día siguiente, pídele el favor a tu pareja o algún familiar, de seguro ellos no tendrán ningún inconveniente en ayudarte.

La última lista es de cosas que no son importantes o que puedes eliminar. Por ejemplo, si estás muy atareado y tienes mucho trabajo para esa noche, realmente no necesitas ir a comprar esos zapatos que viste en la exhibición o ver el capítulo nuevo de tu serie favorita. Es preferible salir de los compromisos primero, para luego tener tiempo de darte el gusto que tanto te mereces.

3. Fechas límites

Particularmente, lo que mejor me funciona a mí es establecer fechas límites para determinadas tareas. Trabajar bajo presión no es la idea, pero es un recurso de última opción. Y date premios por hacer lo que te propusiste en el rango de tiempo establecido; cómprate un delicioso chocolate o lánzate al cine a ver la película más taquillera.

Además, esta es otra buena forma para organizarte, puesto que si realizas las cosas en función del plazo que tienes para hacerlas, ahí tendrás un orden que ni siquiera te propusiste, que no te tuviste que esforzar mucho pensando y que funciona a la perfección.

mantenerse motivado

4. Pasos cortos

Si esas tareas pendientes te parecen muy amedrentadoras, muy largas o muy difíciles, se te hará mucho más complicado empezarlas. Para esto, segmenta las cosas en pequeños pasos o pon metas a corto plazo. Por ejemplo, si debes escribir un informe muy largo, escribe primero dos páginas, y al día siguiente otras dos páginas. Verás los resultados de inmediato y para ello, sigue además estos consejos:

  • Verifica que tus metas sean factibles: Si algo tenemos claro es que solo hay que soñarlo para poder cumplirlo. Pero hay cosas realmente inverosímiles, como ponerte como Zac Efron en una semana. En otras palabras, traza metas realistas. De nada te sirve proponerte algo que es imposible que vayas a cumplir, pues te sentirás frustrado cuando, en realidad, ni siquiera fue tu culpa.

  • Realiza un F.O.D.A.: ¿No sabes qué es? Significa: Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Como sus siglas lo indican, es analizar, sobre la meta que te propusiste y sobre ti mismo en relación a ella, cuáles son las fortalezas y las debilidades que puedes tener el momento de cumplirla y cuáles son las oportunidades y las amenazas contra ella. De esta manera sabes a qué te puedes atener cuando estés en la travesía de cumplir tu sueño; qué debes trabajar y qué debes prevenir.

5. Organiza tu día a día.

Sé que esto puede ser fácil de decir pero difícil de hacer, créeme. El día a día está lleno de contratiempos e imprevistos. Pero si te dedicas todas las mañanas a organizar ese día (o todas las noches a organizar el día siguiente) encontrarás huecos que puedes aprovechar para adelantar cosas o terminar esas cositas pendientes que tienes por ahí.

Otro beneficio de esto es que tendrás menos tiempo para desperdiciar, puesto que estarás más consciente de cuánto pasas frente a la televisión o viendo videos en YouTube.

6. Date un break.

No vas a poder hacer nada si estás muy estresado, tienes mucha presión, estás bloqueado o simplemente no quieres realizarlo o no tienes los ánimos suficientes. Es preferible tardarte un poco más en terminarlo que no hacerlo o que lo hagas de manera errónea. Recuerda que primero estás tú y nada es más importante que tu bienestar físico y mental.

Si te encuentras en alguna de las situaciones antes mencionadas y tienes una asignación pendiente, date un descanso. Respira un poco de aire fresco, estírate, haz yoga, sal a caminar, cómete algo, toma un té… Incluso aquí también tienes permitido revisar tus redes sociales y responder esos comentarios de hace una semana. Eso sí, ¡no te entretengas mucho!

Al terminar, verás que te sentirás mucho mejor, con la mente más despejada y con la disposición necesaria para completar esa tareita que no te dejaba en paz. Y pega un vistazo a: Psicología Positiva y control del estrés.

7. Deja fluir la creatividad

Quizás la razón por la cual tienes algo pendiente ni siquiera es por falta de tiempo o que no sabes cómo afrontarlo, sino que te da pereza o no quieres hacer la misma actividad aburrida de siempre, como hacer compras, planear las comidas de la semana, preparar esa exposición sobre el tema que no te gusta… Y es completamente comprensible, créeme que yo tampoco lo haría.

Por suerte, tenemos algo súper útil llamado “creatividad”. Te la presento, puede ser tu mejor amiga si sabes cómo tratarla. Si tienes que hacer compras y planear las comidas, ve a un lugar nuevo y compra cosas que nunca habías adquirido antes. Puedes encontrar algo de inspiración para esto en programas de cocina, o en YouTube, mi aliado favorito. Aprende a preparar ese plato por el que te babeas, o aquello que siempre has querido probar.

Para otras cosas que te causan tedio, puedes variar siempre. Toma otro camino, pídele a alguien que te acompañe, prepara la exposición de una manera interesante y divertida. Las posibilidades son infinitas, solo tienes que poner en práctica la creatividad en todos los aspectos de tu vida.

8. No pierdas de vista tu objetivo

A veces, nos enfocamos tanto en las cosas que tenemos pendientes por sí solas que nos olvidamos de por qué teníamos que hacerlas en un principio. Quizás es un trabajo de la universidad con un profesor que odias, o un trabajo freelance que en realidad detestas. Pero en algún momento accediste a hacerlo, y debes recordar por qué.

Visualízate allá, con la toga, el birrete y tu diploma… Toda tu familia y tus amigos felices por ti, y tú, más que nadie, orgulloso y satisfecho de que lo hayas logrado. Ahora, lo único en este momento que te está separando de esa meta es ese informe que simplemente no has querido hacer. Ve, termínalo y ¡conquista tus metas!

Una de las cosas que más causan satisfacción en esta vida es tachar las actividades pendientes e ir viendo cómo esa lista va disminuyendo cada vez más. Aplica estos sencillos trucos y verás cómo dan resultados de manera inmediata, ¡te lo garantizo!

Pd.- para recibir consejo y asesoramiento personalizado en este tema puedes escribirme a contacta@antonimartinezpsicologo.com

Antoni 

 

Antoni Martinez
Psicólogo y psicoterapeuta apasionado por la Psicología Positiva. En Valencia y activo online. Me encanta el proceso de enseñar y aprender en cada taller que imparto y de cada persona que conozco. Conoce mucho más Sobre mi
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5 comentarios
  1. mabe
    mabe Dice:

    El modelo PERMA sin duda tiene mucho que ofrecer.
    Excelentes las propuestas que sugieres para alcanzar nuestros objetivos, tomo nota !
    Saludos.

    Responder
    • Antoni Martinez
      Antoni Martinez Dice:

      Gracias Mabe. Hay diferentes modelos y teorías para describir cuales son los factores que inciden directamente en el bienestar y en la felicidad humanas, pero dentro de la Psicología Positiva posiblemente el PERMA sea el más completo. Nos seguimos leyendo.

      Responder
  2. Irene
    Irene Dice:

    Hola. Acabé la carrera de psicología este año y estoy preparándome el PIR para presentarme el próximo 2 de febrero. Supongo que ya sabes la cantidad de material que hay para estudiar y la dificultad para sacarse plaza, y más este año que hay menos y se va a presentar más gente.
    Estoy apuntada en una academia y voy a clases los sábados por la mañana. El ritmo es bastante rápido. Ellos nos facilitan unos esquemas resúmenes de todas las asignaturas. Cada sábado toca una asignatura, así que cada uno ya sabe lo que tiene que llevar preparado, porque las clases van rápido y digamos que sólo son para aclarar conceptos, no pueden entretenerse demasiado en algo porque no daría tiempo de hacer nada. Desde que empezó el curso he sido incapaz de ir al día. He probado a marcarme objetivos diarios en cuanto a las horas de estudio y pocas veces lo he conseguido. Me sé toda la teoría sobre cómo «debería» organizarme, pero al mismo tiempo me agobio, me pongo nerviosa y acabo por no cumplir nada de lo que me propongo a la hora de estudiar. Me molesta no poder controlar eso… cuando me siento a estudiar me pongo nerviosa y acabo por no estudiar prácticamente nada, muchas veces me limito a leer y/o subrayar y poco más. Y claro, cuando acabo me pongo más nerviosa aún de ver que ha pasado ya la mañana o la tarde entera y no me ha cundido nada. No sé si esto me pasa sólo por tener tan presente la dificultad del examen y de conseguir plaza. La verdad es que últimamente ya voy más con el pensamiento de presentarme «a ver que tal» y no tanto con la seguridad de ir a por la plaza. Una parte de mí ha asumido que no lo voy a conseguir y me siento un poco desorientada. Supongo que debería empezar a ver todo esto de otra forma y quizás mi motivación hacia el estudio cambiaría y empezarían a ser realmente efectivas las horas de estudio. Esto es como una cadena, el caso es que no sé por dónde empezar para cambiar mi actitud y que lo demás «venga solo». He intentado varias cosas y sigo igual… ¿Algún consejo?
    Muchas gracias.

    Responder
    • Antoni Martinez
      Antoni Martinez Dice:

      Buenas Irene, gracias por compartir tu consulta con nosotros. Al hilo del artículo, los objetivos deben ser deseables, realistas y cuantificables. Deseables en tanto que uno está convencido de lo que que quiere conseguir y así lo desea. Al final esta es una motivación extra que en los momentos de flaqueza nos permite seguir tirando. No siempre estamos a tope de motivación on todas nuestras fuerzas, ahí debemos recordarnos que eso es lo que elegimos. Realistas: si uno no llega no llega, aunque externamente nos digan que otro ritmo de objetivos es deseable. Ahi ser honesto consigo mismo. Y cuantificables: ¿cuánto he estudiado hoy? Quizas no tanto en cantidad como en calidad.

      Para el tema del PIR, bien sabes que son unas oposiciones ganables per dificiles, y que como seguro en la academia os han dicho opositar se asemeja mas a un maraton que a un sprint. A ritmo constante pero no agotador. Igualmente que es raro que a la primera uno apruebe, eso no es justificar que uno se tire muchos años intentandolo porque al final la motivacion disminuye.

      Al final funciona bien el premio mas que el castigo. ¿Hoy lo he hecho bien, en unos estandares razonables? Pues luego me premio dando una vuelta, felicitandome honestamente, compartiendo algo con mis seres queridos y descansando o haciendo deporte. ¡Un abrazo y mcuho mucho animo!

      Responder

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