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Evita la dependencia emocional.


¿Soy dependiente emocionalmente?
 Este pensamiento probablemente muchas de las personas que leáis el blog lo habréis tenido. Y todos podemos haberla experimentado en algún momento de nuestra vida. La pareja es en donde más fácilmente podemos verla, pero también en otro tipo de relaciones afectivas, como relaciones pasajeras, amigos o la familia. En este artículo quiero compartir contigo algunos puntos importantes para evitar la dependencia emocional y desarrollar relaciones más sanas y equilibradas.

Dependemos afectivamente de los demás cuando sentimos que cedemos en demasía, que nuestro estado de ánimo viene ligado en exceso a la otra persona o cuando en el vínculo que nos une somos nosotros quienes solemos salir perdiendo, a la hora de ceder o de sacrificar cosas que para nosotros son importantes emocionalmente.

evitar la dependencia

¿Dependes emocionalmente de tu pareja?

“Ella cambiará”, “Los malos momentos son compensados por los buenos que a veces se dan” o “Cuando él está bien, yo estoy bien” pueden ser signos de dependencia emocional. ¿Te sientes identificado con estas frases?

A continuación, te presento una serie de afirmaciones. Determina si te ves reflejado con cada una de ellas y en qué grado (estableciendo un número del 1 al 5 para cada afirmación, siendo 1 el nivel menor y 5 el mayor).

  1. Mi forma de amar es tan entregada que me hace daño
  2. Cuando estoy soltero/a y no tengo a ninguna persona en quien pensar, me siento muy mal.
  3. Siento que no podría ser feliz si mi pareja mi dejara.
  4. Siempre he sido quien ha amado más en todas mis relaciones.
  5. Me cuesta tomar una decisión si mi pareja no la aprueba.
  6. En mi vida nunca he estado solo/a, he enlazado una relación amorosa con otra.
  7. Me siento incapaz de cortar una relación, incluso aunque no me encuentre a gusto.
  8. Frecuentemente cedo a mi pareja la responsabilidad de tomar las decisiones que nos incumben a los dos.
  9. Idealizo muy fácilmente a las personas de las que me enamoro.
  10. Siempre he pensado que “el amor puede con todo”.
  11. Si no sé lo que está haciendo mi pareja a lo largo del día, siento ansiedad.
  12. Estar con mi pareja implica mucho sacrificio y esfuerzo, pero merece la pena.
  13. Tengo mucho miedo a que mi pareja me abandone.
  14. La vida no tendría sentido para mí si me quedara solo/a.
  15. Desde que estoy con mi pareja, he dejado bastante de lado otros círculos sociales.

Si te sientes fuertemente identificado con la mayoría de las anteriores afirmaciones, es posible que tengas cierta tendencia a depender emocionalmente de tus parejas sentimentales.

Cómo evitar la dependencia emocional.

Los siguientes puntos te van a proporcionar una guía clara para prevenir y minimizar este tipo de dependencia.

 Date cuenta de tus prioridades.

Pregúntate de manera sincera qué es lo que quieres y de qué forma lo quieres. Puede haber viejas ideas que ya no te sirvan, cosas que aprendiste o que “heredaste” de tu familia. Si notas que dependes emocionalmente, puede que tu prioridad ahora no sea tener pareja o mantener esa amistad que ya no te llena, y sí tu bienestar emocional. Replanteate lo que te dijeron y lo que interiorizaste.

Recuerdos del pasado, sueños de futuro.

Quizás cuando éramos pequeños o adolescentes fuimos creyendo en que necesitábamos a alguien más fuerte o con más experiencia cerca de nosotros para estar bien. Obviamente poder recurrir a personas con estas características nos va a beneficiar. Pero no son imprescindibles para arreglárnoslas en la vida. Imagina qué tipo de personas quieres a tu alrededor en el futuro.

 Tus puntos fuertes.

Valórate y reconócete como persona valiosa y especial. Este punto es tan importante que excede el contenido de este artículo, por ello te presento aquí algunos artículos donde desarrollo a fondo este tema: Personalidad atractiva y carismática.

Evitar la dependencia emocional es posible partiendo de los puntos anteriores y con una dosis de trabajo personal imprescindible. No se trata de pasar de los demás, si no de darles la importancia precisa en nuestras vidas y de tender a ser autónomos emocionalmente.

Seguramente este sea uno de los mejores favores que podemos hacernos a nosotros mismos y a nuestro futuro, y así evitar la dependencia emocional ¡Un positivo abrazo!

 Antoni

 pd.- si quieres seguir profudizando en el tema, en el programa Bioradio hablamos sobre este mismo tema, de forma ampliada 😉

pd2.-¿Quieres seguir trabajando en tu independencia emocional? Te recomiendo seguir un programa terapéutico. También puedes comentar aquí abajo o escribirme en Contacto. 

La verdadera fórmula para “lograr” la felicidad

Acudir a una entrevista de trabajo, decidir tener pareja o no, comer sano o lo que nos apetezca, silenciar el móvil cuando estamos ocupados… directa o indirectamente, casi todo lo que hacemos en nuestro día a día está orientado a esta búsqueda vital, la de la felicidad. Y es que en este camino podemos encontrar muchas cosas que nos lo pongan fácil o difícil.

Comprobar que algún suceso de nuestra adolescencia nos sigue afectando, y no hacer nada para solucionarlo, nos lo pone difícil. El tres veces por semana salir a hacer bicicleta y por tanto encontrarnos más en forma, nos lo pone algo más fácil. Vamos a ver algunas claves básicas sobre la felicidad en este artículo.

Cada uno de nosotros vamos desarrollando nuestra propia fórmula de la felicidad, de nuevo de manera más consciente o inconsciente; a veces nos permitimos ser felices, otras no y vamos desarrollando patrones repetidos, como enseñamos a como poder cambiar en los demás en Aprende Psicología Positiva.

Antoni Martínez. Psicología en Positivo.

La felicidad es como esa mariposa que a veces se posa sobre nosotros…

Este es un punto importante, el de los patrones. ¿Has observado que algunas personas parecen tener un estilo optimista de afrontar las situaciones del día a día y otras al contrario? Puedes consultar este artículo para saber más acerca de los estilos optimista y pesimista.

Alcanzar la felicidad vs ser feliz

Primer punto que me parece básico. La felicidad, al igual que otras emociones, no es algo que consigues o que logras, si no algo que experimentas, en lo que te mueves. Cuando ocurre algo como encontrarte tu coche rayado, o vemos que un esfuerzo importante no nos ha conducido a nada por causas ajenas a nuestra persona, nos sentimos con rabia.

No pensamos si estamos enfadados, simplemente lo experimentamos.

Y tras ello pasa más rápido, lo cual es algo muy bueno y en lo que personalmente incido mucho en consulta.

¿Por qué no lo consideramos igual con la felicidad? No es algo que tenemos que lograr, como llegar a la meta, si no donde tenemos que movernos habitualmente.

Lo que esto implica es que la felicidad no se consigue per se, si no como consecuencia de una serie de decisiones y acontecimientos en nuestra vida. Esto se suele confundir, ya que desde que la felicidad está encuadrada al exceso en nuestra sociedad como un objetivo por si misma, como decía.

Compra tal cosa y serás feliz. Aprende tal otra y serás feliz. Deshazte de tal otra y serás feliz.

Pero en realidad no es fácil poder comprar la felicidad y conseguirla. Simplemente se vive. Ello como resultado de tener otras partes de la propia vida en orden que en realidad es lo fundamental. Sentir que estamos en el camino correcto y que hay cierto equilibrio en nuestra vida.

¿Placer = fórmula de la felicidad?

En esta búsqueda de la felicidad, lo que mucha gente hace en realidad es centrarse en encontrar placer: buena comida, más sexo, sacar tiempo para ver la televisión o películas, fiestas con amigos, masajes de espalda, etc. Esta es la P del modelo PERMA de la Psicología Positiva como explico en mi ebook Psicología Positiva para el día a día, o lo que es lo mismo, el experimentar emociones positivas.

Evidentemente sentir placer es bueno, pero sólo es una de las partes del puzzle.

Aquí algo sobre las propias expectativas. Discrepo con lo de ponerse bajas expectativas vitales para no decepcionarnos. Estas deben ser equilibradas; ni tan bajas que no nos motiven, con pocas miras, ni tan desproporcionadas que resulten inalcanzables. Los retos nos mueven, nos estimulan, nos hacen tirar para adelante, y para ello necesitamos fijarnos unas expectativas realistas y deseables.

Somos seres de retos, de desafíos, de mejorarnos a nosotros mismos, y esto también nos ayuda en nuestra búsqueda.

En conclusión, cada vez podemos ir sintiéndonos más a gusto en este moverse por la felicidad, aprendiendo a equilibrar las diferentes partes de nuestra vida. ¿Y tu, cómo te mueves por tu propia fórmula de la felicidad?

Antoni.

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Fortalezas Personales (V). Lealtad, diez puntos clave.

 Desde la Psicología Positiva se estudian conceptos que,  desde la psicología tradicional,  se han considerado menos. La lealtad podría ser un muy buen ejemplo. Otras disciplinas, como la filosofía, o los códigos de conducta de determinados colectivos (pensemos como ejemplo paradigmático a los antiguos guerreros samurais, que llegaban a pagar su falta de lealtad con la muerte o el suicidio) los tienen mucho más explicitados.

lealltad

 

Sin embargo, dentro de la Psicología Positiva, esta fortaleza personal viene incluida dentro de la categoría Justicia. Definiciónde lealtad: es la fidelidad al compromiso de defender lo que creemos y en quienes creemos, en los buenos y en los malos momentos. Cabe así que nos hagamos dos preguntas:

 

1. ¿A qué o quiénes somos leales?
2. ¿Qué o quiénes lo sería con nosotros?

 

Tras una respuesta sincera, podemos meternos a fondo en cómo desarrollar la lealtad. Su utilidad radica en el sentido de pertenencia, de colaboración, como puntos de base importantes para un sano equilibrio psicológico. Estar conectados con otros y sabernos leales es básico para un sano autoconcepto. Espero os sirva, ¡también siendo leales a este blog!. A continuación viene un pequeño decálogo sobre aspectos importantes de la lealtad.

 

Decálogo de la lealtad

 

1. La persona leal, lo es con la familia, los amigos, la ciudadanía.

2. Hablar mal de alguien que no está presente es una falta de lealtad a esa persona.

3. Tener sentido de pertenencia, cuidar nuestros patrimonio y espacio protegidos.

4. El compromiso con nuestros superiores (elegidos voluntariamente) debe ser total.

5. La palabra dada es sagrada: ser fiel a ella.

6. Pertenecer a un grupo es identificarse con su cultura organizacional, alinear sus principios.

7. Compromiso significa lealtad y es para todos. La unión hace la fuerza.

8. Propiciar un buen ambiente de trabajo es una manifestación de lealtad.

9. Hablar en forma directa y clara, hazlo como les gustaría como le hicieran contigo.

10. Se deben buscar y conocer las virtudes de las personas con las que convivimos.

 

Antoni