Problemas de conducta en niños.

En mi experiencia como profesor en escuelas de padres, una de las peticiones más frecuentes que solían darse en las clases era el de resolver problemas de conducta. Las rabietas, las negativas a hacer algo, el que los niños teóricamente no fueran tan maduros como deberían por edad… En edades ya adolescentes el que surgieran dificultades con los horarios o de experimentar con sustancias. Si bien esto es algo por lo que casi todo padre o madre va a pasar, no deja de ser menos importantes y uno de los campos de batalla más importantes a la hora de educar.

Dejándonos de pedagogías raras o extremistas, lo que sabemos que funciona es la combinación adecuada de dos variables en la educación de los hijos. Podemos simplificarlos llamándolas cariño y autoridad. Cariño sería la cercanía, el confort, la ayuda, la calidez. Autoridad sería mantener el rol de padres, las normas, los límites. Ambas estando presentes nos permiten el educar a los niños de manera mucho más sana y equilibrada. Además, esta adecuada combinación es el futuro factor que prevendrá dificultades posteriores,como por ejemplo conductas como el abuso de drogas o problemas de conducta. La infancia y preadolescencia es el momento adecuado para prevenir futuros problemas.

La autoridad no significa ser autoritarios y basarnos en un “mano y ordeno”. Consiste en hacer respetar el rol de padres o de educadores con respeto hacia la persona en formación y en crecimiento que tenemos delante… pero no olvidarnos de ese rol. Por otro lado e, el cariño y la cercanía tiene poco que ver con el mimar; será mostrarnos disponibles y cálidos en un grado razonable.

Volvemos a contar en este artículo con otra excelente infografía de mis compañeros de Psicoadapta,  psicólogos de Madrid. ¿Cómo se interviene cuando hay problemas de conducta? Siempre a un doble nivel, por un lado con los padres (reaprendizaje de pautas educativas, psicoeducación) y con los hijos. Este  es un trabajo conjunto a tres bandas: padres, hijos y psicólogo. Os dejo con la excelente infografía:

 problemasdeconducta

Antoni

 

 

8 comentarios
  1. Eva
    Eva Dice:

    Coincido al 100% con lo explicado en este artículo: los padres deben recordar que son padres y no amigos. Esto no limita las muestras de afecto y cariño, al contrario, las fomenta. Como tales, los padres deben establecer ciertas normas de autoridad que fomentarán el buen comportamiento de sus hijos en un futuro. Es imprescindible no olvidar su rol ni permitir todo lo permisible e impermisible a los hijos.

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    • Antoni Martinez
      Antoni Martinez Dice:

      Sí Eva, das en el clavo. Es posible y deseable el poder hacer que estén presentes la autoridad y el cariño. Cuando ambas cosas se dan de forma pareja ello es la base para fomentar que nuestro hijos desarrollen personalidades adaptadas y equilibradas.

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  2. Joan Carles
    Joan Carles Dice:

    Hola.
    Yo lo llamo combinar ternura y firmeza, supongo que es más o menos equivalente. Por mi experiencia como padre y como profesional del trabajo con familias creo que lo mejor es ir dando a los chavales pistas de cómo nos gustaría que hicieran las cosas. Y para ello lo mejor es ir haciéndolo conjuntamente (pensar las decisiones, organizar las cosas…); ello va a proporcionarles un ejemplo, que es la mejor vía, creo, para el aprendizaje de un comportamiento adaptado y aceptado.

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