3 ejercicios de gratitud que incrementarán tu felicidad

Normalmente mostramos nuestra gratitud a los demás cuando nos sentimos en deuda con ellos, cuando nos hemos beneficiado de sus acciones y cuando queremos que ellos sepan lo que sentimos.

A veces mostrar gratitud es una cosa requerida o esperada, y en otras ocasiones es un agradecimiento espontáneo a alguien, quien sin saberlo, ha alegrado nuestro día. En la mayoría de los casos, mostramos gratitud para devolver el sentimiento de bienestar.

Si bien es admirable querer compartir nuestra gratitud y buenos sentimientos con los demás, rara vez nos detenemos a pensar en el efecto que, nuestra gratitud hacia los demás, tiene en nosotros.

¡Te digo desde ya que hace muy bien! Se ha demostrado que la gratitud:

  • Te ayuda a hacer amigos: un estudio encontró que agradecerle a alguien que recién conoces le hace propenso a buscar una relación más duradera contigo.

  • Mejora tu salud física: las personas que muestran gratitud presentan menos dolores, y una buena sensación física en general.

  • Mejora tu salud psicológica: las personas agradecidas disfrutan de mayor bienestar y felicidad, y menos riesgos de desarrollar depresión.

  • Mejora la empatía: aquellos que muestran gratitud son menos propensos a mostrar venganza contra los demás. Son más empáticos y sensibles.

  • Mejora el sueño: practicar la gratitud regularmente puede ayudarte a dormir mejor.

  • Mejora tu autoestima: las personas que son agradecidas tienen mejor autoestima. En parte, debido a su capacidad para apreciar los logros de otras personas.

  • Mejora la fuerza mental: las personas agradecidas tienen la ventaja de superar traumas y la capacidad de ser resilientes.

Ejercicios de gratitud.

Me imagino que después de haber leído los maravillosos beneficios de la gratitud debes estar pensando: ¿cómo lo hago?

Bueno, ¡hoy es tu día de suerte!

Sigue leyendo para descubrir algunos de los tres ejercicios más populares de gratitud, ¡toma nota!

Escribir

Escribir algunas de las cosas que te hacen sentir gratitud es probablemente el ejercicio de gratitud más popular que existe. El propósito de este ejercicio es pensar en los días pasados y recordar de 3 a 5 cosas por las que te sientes especialmente agradecido.

De esta manera te enfocas en las cosas buenas que te pasaron en un tiempo determinado. Existen varias opiniones en el ámbito de la psicología positiva sobre cuál es la cantidad apropiada de escritura que se debe hacer por semana.

Algunas personas proponen hacerlo todos los días, mientras que otras sugieren hacerlo tan solo una vez a la semana.

Estos argumentos en contra de hacerlo diariamente se deben a que puede ser tedioso y forzado. Se convierte en una práctica que sientes que deberías o necesitas hacer, en vez de algo que quieres hacer.

Cuando la escritura se convierte en una tarea banal, y no en una práctica placentera, entonces debes hacer unos pequeños ajustes en la frecuencia en que lo haces. Es importante que dirijas tu práctica a lo que necesitas.

Quizás escribir un diario durante todos los días por un período de tiempo funcionará, pero con el tiempo, el disfrute de la práctica diaria no se manifestará. Es trascendental que le prestes atención a las cosas por las que te sientes agradecido.

Antes de comenzar a escribir, imagina tu vida sin las cosas por las que sientes gratitud. Verás cómo tu barómetro de gratitud aumentará.

ejercicios de gratitud

Caminata de gratitud

Este ejercicio es fácil de intentar. Solo requiere de tu sentido de gratitud y un par de pies. La caminata de gratitud es solo una manera simple de encontrar las cosas por las que te sientes agradecido en tu vida.

Esto puede ser difícil al principio, pero luego encontrarás una lista interminable de cosas por las cuales agradecer. Cuando estés atravesando por un momento difícil, trata de despejar tu mente y tu alma con una caminata de gratitud.

Así como la combinación de meditación y gratitud puede combatir el estrés, caminar con un punto focal de gratitud puede ofrecer el mismo remedio.

Caminar es terapéutico. Tiene muchos beneficios en la salud tales como el aumento de endorfinas que disminuyen el estrés, mejora de la salud y circulación del corazón, disminución del letargo y la presión arterial.

El objetivo de la caminata de gratitud es observar las cosas que te rodean mientras caminas. Sé consciente de la naturaleza, los colores de los árboles, el canto de las aves y el aroma de las plantas.

Nota la sensación cuando tus pies tocan el suelo. Con suerte, será fácil expresar gratitud por todas las cosas que estás experimentando en el presente.

Los efectos son más potentes cuando puedes disfrutar de una caminata de gratitud con tu pareja o un amigo. De esta manera puedes mostrarles aprecio por poder pasar el tiempo caminando juntos.

Visita o carta de gratitud

Este es, tal vez, el ejercicio de gratitud más poderoso que existe. Escribe una carta (a mano) a una persona que agradeces tener en tu vida.

Sé detallado. Expresa todas las grandes cualidades de esta persona, y cómo ha impactado tu vida para mejor. Si tienes tiempo, entrega personalmente esta carta. Hazlo de manera inesperada.

Tu nivel de gratitud debería dispararse al cielo, mientras observas la dicha que obtiene el receptor al recibir la cara. Probablemente sea uno de los mejores regalos que alguna vez recibirás.

Si te sientes triste e incluso deprimido, deberías poner en práctica este ejercicio. Piensa en alguien que, recientemente, haya hecho algo bueno por ti, alguien a quien no le hayas dado las gracias.

Esta persona puede ser un amigo, un familiar, un profesor o un compañero de trabajo. Trata de elegir a alguien a quien puedas visitar, luego comienza a escribir la carta con la ayuda de esta guía:

  • Escribe como si estuvieses dirigiéndote a la persona directamente.

  • No te preocupes por escribir perfectamente bien.

  • Describe lo que esa persona hizo para hacerte sentir gratitud, y cómo ha impactado tu vida. Sé tan claro como sea posible.

  • Describe lo que estás haciendo ahora, y cómo recuerdas constantemente su acto de generosidad o amabilidad.

  • Trata de que la carta contenga aproximadamente 300 palabras.

Ahora bien, estos son los pasos que debes seguir a la hora de entregar la carta:

  • Planifica una visita. Hazle saber que te gustaría verle para compartir algo, pero sé muy vago con esta información.

  • Cuando te veas con esta persona, dile que te sientes muy agradecido y que te gustaría leerle la carta que le has escrito. Pídele no interrumpirte.

  • Tómate tu tiempo para leer la carta, y mientras lo haces presta atención a sus reacciones.

  • Después de leer la carta, escucha lo que tiene que decir y prepárate para discutir juntos sus sentimientos.

  • Recuerda dejarle la carta a la persona.

Nota: si vives muy lejos de esta persona puedes pautar una llamada telefónica o una videollamada.

Espero que estos ejercicios te hayan parecido útiles para poder practicar la gratitud. Guarda este artículo como un recordatorio sobre la importancia de este hermoso valor, y asegúrate de encontrar al menos tres cosas por las que te sientes agradecido el día de hoy.

¿Alguna vez has hecho una práctica de gratitud? ¿Hay otros ejercicios que conozcas y que funcionen bien para ti? ¡Cuéntanos, nos gustaría saberlo!

P.D. “Uno puede devolver un préstamos de oro, pero estará en deuda de por vida con aquellos que fueron amables”. –Proverbio tradicional-.

Antoni Martinez
Psicólogo y psicoterapeuta apasionado por la Psicología Positiva. En Valencia y activo online. Me encanta el proceso de enseñar y aprender en cada taller que imparto y de cada persona que conozco. Conoce mucho más Sobre mi
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2 comentarios
  1. Jose María
    Jose María Dice:

    Hola, Antoni! Muy buenos los ejercicios!! Con tu permiso voy a compartirlos con la comunidad de https://diariodeagradecimientos.com, en las news y en facebook, para que nos sirvan de inspiración. En mi experiencia, como ya conoces, sí que lo entreno todos los días, y sí que pasé por esa etapa de ser tan rutinario que era casi una carga, pero un gran amigo me dijo… persiste… continúa… sigue un poco más… no lo dejes ahora porque ya no sientas que te aporta nada… Seguí… y efectivamente era un proceso, y el cambio que me produjo después fue un punto de inflexión muy grande hacia una actitud positiva que nunca antes había sentido. De cualquier forma, esa fue mi experiencia, cada uno tiene que tener la suya, y está muy bien que cada persona la regule como más cómodo esté. Esto es muy personal. Lo que sí que es muy potente, como indicas, es la carta de agradecimiento. Es algo que suelo hacer frecuentemente, en persona, con un mensaje, por teléfono, skype… y hasta que no lo haces no sabes lo que te pierdes! Muchas gracias como siempre por ser un activista de la gratitud! Un fuerte abrazo.

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