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Como desarrollar la asertividad

 

Antoni Martínez. Psicologo en Valencia y online. ¿Sabes como desarrollar la asertividad en tu día a día! ¿Sueles expresar tus pensamientos, sentimientos, deseos y necesidades a los demás? ¿Defiendes tus derechos con firmeza? ¿Sabes recibir y formular críticas y elogios? ¿Haces valer tu opinión? ¿Sabes decir “no”? Si no lo tienes del todo claro, en este artículo vas a disponer de una guñia completa para aprender a ser una persona asertiva.

Qué es la asertividad

La asertividad es ese estilo de comunicación que nos permite hacer respetar nuestros derechos, respetando a su vez los de los demás.

Es el poder comunicar lo que deseamos sin agresividad y sin dejar de decir aquello que queremos decir.

Por tanto, nos permite pedir, comunicar, decir y expresarnos con libertad, sintiéndonos bien con ello.

Personas agresivas, personas pasivas y personas asertivas

Imagina una línea en la que, en un extremo, están las personas agresivas. Son aquellas que reaccionan de forma violenta en situaciones tensas, manipulan su entorno en su favor, imponen su opinión y sus deseos infravalorando los de otros… suelen conseguir lo que quieren, pero a costa del bienestar de los demás.

En el otro extremo de la línea, están las personas pasivas: evitan el conflicto, se dejan llevar por el grupo, se muestran sumisos y acatan las decisiones ajenas, callando sus verdaderas opiniones y deseos para no generar disputas. Ninguno de estos dos extremos es sano. Pero existe un punto intermedio: la personalidad asertiva.

Alguien asertivo es aquel que expresa sus necesidades de manera amable, franca y directa. Confía en sí mismo y reconoce su propio valor, pero no menosprecia la opinión de los demás.

Negocia de forma respetuosa, se muestra flexible y sabe ceder, pero también mantenerse firme. Emplear la asertividad es saber pedir, saber negarse, saber hacer y recibir tanto cumplidos como críticas. Implica conocer los propios derechos y los del otro.

En este vídeo, puedes ver más ejemplos de situaciones de pasividad, agresividad y asertividad, donde se ejemplifica de forma muy clara:

La base de la asertividad: los derechos personales

Los derechos personales son la base en la que se asenta la asertividad. Vamos a ver pues un listado de los mismos, para tenerlos totalmente claros, ya que en la práctica de como desarrollar la asertividad estos van a ser fundamentales.

Si tenemos claro que hay una serie de derechos personales base, podemos actuar en consecuencia. Es decir, estamos legitimando ciertas conductas que después hagamos como las conductas asertivas.

Lee estos derechos y te propongo que te des cuenta de cómo te sientes. Quizás alguno de ellos te resuene más, quizás otros ya los tengas interiorizados.

  1. Tenemos derecho a ser los únicos responsables de nuestro comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, así como de su iniciación y consecuencias.
  1. A no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.
  1. A considerar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar soluciones a los problemas de otros.
  1. A cambiar de opinión.
  1. Tenemos derecho a cometer errores… y a ser responsables de ellos.
  1. A decir “no lo sé”.
  1. A ser independientes de la “buena voluntad” de los demás.
  1. Tenemos derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.
  1. Tenemos derecho a decir “no lo entiendo”.
  1. A decir “no me importa”.

¿Cuál te ha llamado más la atención?¿Hay alguno en el que creas que tienes un cierto margen de mejora. Este tema además lo trabajamos a fondo en el Club Positivo, nuestra comunidad online de desarrollo personal porque es fundamental.

Sigamos adelante porque hay algo más que debes de entender a la hora de desarrollar la asertividad.

En como desarrollar la asertividad, el miedo y la culpa son tus enemigos básicos

Explorando esto un poco más, básicamente lo que nos impide ser asertivos es el miedo y la culpa. Ambas son emociones aprendidas. Nacemos asertivos, nacemos libres emocionalmente y la cultura nos limita más de la cuenta. ¿Cómo combatirlos? Para la culpa, lo más importante es actuar de manera coherente. Estar seguro de que mi «no» está fundamentado.

Reconocer también que la tolerancia tiene un límite. Pensar antes de actuar y tener siempre presente los intereses del otro es clave para no arrepentirse luego. Cuando uno siente que fue prudente y que no obró por impulso, la culpa disminuye, porque hemos actuado a conciencia, de manera razonada y razonable.

En cuanto al miedo, debe retarse siempre, afrontarlo, tomarle el pelo. Una buena manera es pensar como un científico: someter los pensamientos responsables del temor al contraste con la realidad, llevarlos a la práctica para ver si se cumplían o no.

En ocasiones el ejercicio de la asertividad se puede confundir con el egoísmo. Poco que ver: el egoísmo implica falta de sensibilidad por el otro, cierta avaricia y codicia. Pensar en mí como un ser merecedor no es egoísmo, sino dignidad personal.

El egoista sólo mira por si. El asertivo por si mismo y por los demás.

Es tener una ética de amor propio. La asertividad resalta la autonomía, cuando el egoísta es típicamente individualista y egocéntrico. El pensador Comte-Ville nos dice que el egoísmo no es amor por uno mismo, sino incapacidad de amar al otro, o de no poder amar de una forma que no sea en beneficio propio. El asertivo, el que tiene dignidad por sí mismo, ama y respeta asertivamente.

En este avance hasta poder decir «no», podemos enfrentarnos a inseguridades que bloqueen el ejercicio de nuestros derechos. Para superar esto, la única herramienta es la aceptación incondicional de uno mismo, el permitirse cometer errores, no autocastigarse. La condenación del yo implica la idea de tener ciertos errores o fallas que no puedan superarse. Cuando estas creencias se instalan deberemos pedir ayuda profesional.

Sin embargo, siempre podremos por nosotros mismos dar pasos en enfrentarnos al miedo a ser evaluados negativamente por los demás. Requeriremos cambiar la idea de que las opiniones de los demás nos determinan.

Hagamos lo que hagamos, a algunas otras personas no les va a gustar…

El miedo se vence afrontándolo, no hay anestesia para ello. Una buena recomendación sería en atacar al miedo poco a poco, y a la vez, cambiar las autoverbalizaciones negativas por otras más racionales.

La practica de la aserticidad requiere práctica y disciplina, pero más a medio plazo que a largo plazo. Sin embargo, hay personas que tienen una mutación casi instantánea. Captan rápidamente la filosofía que subyace al asertivo, y comienzan a trabajar para mejorar en todos los frentes. Cuando alguien está muy harto, ambos factores pueden servir de motivador.

como desarrollar la asertividad

Di, escucha y mira aquello que deseas: son tus derechos personales

Como desarrollar la asertividad: pautas prácticas

La asertividad es una habilidad social que no es innata, sino que se aprende y puede entrenarse. Entonces, ¿cómo trabajar la asertividad?:

1) Reconoce tu estilo habitual de asertividad

¿Eres agresivo, pasivo o asertivo? Usualmente las personas pasivas son más conscientes de la necesidad de cambio que las agresivas. Dado que se han acostumbrado a «tragarse» las cosas, esto tienen claro que les provoca problemas.

Pero las personas agresivas igualmente se ven enfrentadas a situaciones complicadas. Otras personas pueden acabar por tenerles miedo, por huir de ellas o por dejarlas de lado.

Así, es igual de perjudicial tanto un extremo como el otro para mantener unas relaciones sociales satisfactorias. Por el contrario, la persona asertiva suele tener relaciones personales satisfactorias.

2) Identifica una persona con la que no consigas ser asertivo

¿Tu jefe, tu pareja, tus padres…? Recuerda una situación concreta con él/ella. ¿Cómo habrías podido actuar de forma más asertiva?Antes de pasar a la acción, es muy recomendable este ensayo mental.

Reformula la escena en tu cabeza: idear alternativas es el primer paso del entrenamiento. Analizar mentalmente diversas situaciones te proporcionará herramientas que luego tendrás más accesibles en la práctica.

¿Qué otras cosas podrías decir? ¿Cómo te sentirías? ¿Cómo reaccionaría la otra persona? Recuerda: en nuestra comuncación tiene tanto peso lo que decimos como el lenguaje no verbal; este también deberá de acompañar a la hora de desarrollar un estilo de comunicación asertivo.

3) Si auguras un conflicto, ¡no improvises!

Cuando actuamos sin pensar nos sale el “modo automático”, recurrimos a lo fácil y conocido, mientras que ser asertivo posiblemente requiera un esfuerzo —por lo menos al principio—.

Mentalízate previamente: ¿qué deseas conseguir?, ¿qué argumentos tienes?, ¿en qué no estás dispuesto a ceder?

Fíjate que esto está conectado con el punto anterior. Si vamos a improvisar con aquella persona con la que no conseguimos ser asertivos, posiblemente no lo consigamos. Prepara aquello que vayas a decir.

4) A la hora de argumentar en una discusión, hazlo con corrección y firmeza.

En como desarrollar la asertividad es importante tanto lo verbal como lo no verbal: mantente erguido pero relajado, mira a los ojos, habla claro y con seguridad, en un tono de voz medio (haz todo lo posible por no elevarlo).

No invadas los límites del otro: respeta los turnos de conversación y escucha lo que esa persona quiere decirte, no estés pensando en tu siguiente argumento mientras habla, pues sólo si seguís el mismo hilo temático podréis llegar a un acuerdo.

Y, si te equivocas, admítelo y rectifica: dejando atrás tu orgullo darás pie a que él/ella haga lo mismo, así podréis hablar con sinceridad.

5) Cuando intentes llegar a un acuerdo, ten claro desde el principio qué aspectos puedes negociar y cuáles no.

Si ambos renunciáis a algo (en lugar de que una de las partes ceda totalmente), además de ser un trato más justo, os quedaréis con mejor sensación. Recuerda que ser asertivo no es sinónimo de “ganar siempre”.

El «ganar-ganar» implica que todos encontramos satisfacción en lo que ha pasado. Si quieres ganar a toda costa, o si siempre acabas perdiendo, puedes cambiar tu forma habitual de comportarte.

6) Exprésate siempre en primera persona.

Deja claro que lo que dices es tu opinión, tu perspectiva subjetiva, y no una verdad absoluta. No acuses al otro o se sentirá atacado y se pondrá a la defensiva, reactivo a tus palabras. Fíjate como cambia la situación con las siguientes expresiones:

  • «Es bueno decir lo que se piensa«
  • A «Me gustas más cuando comunicas lo que piensas«

Este es un mensaje desde el yo. Llega más, tiene más carga emocional y además estamos indicando al otro cómo comportarse.

7) ¡Usa la técnica del “disco rayado”!

Repite una y otra vez tu punto de vista, con tranquilidad, sin ceder a la presión de la otra persona (“Sí, pero…”; “Sí, lo sé, pero mi forma de verlo es…”; “Estoy de acuerdo, pero…”). Céntrate en una cosa y usa pocas palabras.

Al principio le desconcertarás, pero acaba funcionando. Si no se entera a la primera, que se entere a la segunda o a la tercera.

8) Quiérete a ti mismo.

Todo lo que pienses y digas tiene valor. Si no confías en ti, los demás lo perciben de inmediato en tu actitud. Sólo si tú te respetas, harás que los otros te respeten. No pidas disculpas más de lo necesario, no bajes la mirada, no calles si otro te interrumpe.

Expresa con corrección lo que deseas, tienes derecho a que te escuchen. Ten presente que nadie es más fuerte ni más débil que tú.

Al comportarnos de forma asertiva, estamos aprendiendo a cuidarnos y a querernos. Decimos lo que pensamos y decimos lo que queremos. Y esto, en definitiva, es querernos.

Técnicas para ser una persona más asertiva

Ya hemos visto las pautas básicas para poder comportarse de forma asertiva. Además, hemso visto dos modos más concretos que podrían ser también herramientas, el disco rayado y enunciados en primera persona.

Ahora vamos a ver más técnicas con ejemplos concretos para que así tus habilidades asertivas mejoren:

Asertividad positiva

Esta forma de conducta asertiva consiste en expresar auténtico afecto y aprecio por otras personas. La asertividad positiva supone que uno se mantiene atento a lo bueno y valioso que hay en los demás y, habiéndose dado cuenta de ello, la persona asertiva está dispuesta a reconocer generosamente eso bueno y valioso y  comunicarlo de manera verbal o no-verbal.

Una de las técnicas que mejor funcionan es desarmar antes al otro con un cumplido o un reconocimiento de su labor, de su persona o de su tarea, para después pasar a expresar lo que necesitamos. Ejemplo:

-¿Por qué no has empezado el informe que te dije?

-Mira, es que estaba esperando a que vinieras porque no sabía cómo empezarlo. Como a ti se te dan muy bien estos informes y confío en ti, pensaba que me podrías orientar sobre como hacerlo, para después encargarme yo.

Asertividad confrontativa

El comportamiento asertivo confrontativo resulta útil cuando percibimos una aparente contradicción entre las palabras y los hechos de nuestro interlocutor. Entonces se describe lo que el otro dijo que haría y lo que realmente hizo; luego se expresa claramente lo que uno desea. Con serenidad en la voz y en las palabras, sin tono de acusación o de condena, hay que limitarse a indagar, a preguntar, y luego expresarse directamente un deseo legítimo.

– María, habíamos dejado claro que tú te encargabas de llamar al hotel para reservar este fin de semana y que yo me encargaba del transporte. Lo hablamos el martes por la tarde y los dos estuvimos de acuerdo en solucionarlo para el jueves. Estamos a jueves y me acabas de decir que no lo has hecho, ¿Qué ha sucedido?

Banco de niebla

Otra técnica sugerida es el Banco de Niebla, que consisten en encontrar algún punto limitado de verdad en el que puedes estar de acuerdo con lo que tu antagonista está diciendo. Dicho expresamente, puedes estar de acuerdo en parte o de acuerdo en principio.

-Si bien estoy de acuerdo en que cuando me enfado me pongo irascible, en ocasiones me pongo aún más furioso cuando empiezas a hablarme con insultos.

Desarmar ira o enojo

 Consiste en negarse a discutir con una persona molesta o incómoda mientras está en ese estado.

-Veo que estás muy enfadado, y así no podemos hablar. Si quieres, en una hora lo intentamos otra vez.

Sigue aprendiendo como desarrollar la asertividad

¿Dispuesto a trabajar tu asertividad? Saber decir que no es una de las claves, como te contaba en este podcast:

Sin duda notarás los buenos resultados en tus relaciones sociales. Podrás mantener tu equilibrio personal incluso en situaciones de conflicto, y tu autoestima aumentará cuando empieces a percibir tus propios progresos. Si necesitas ayuda extra, háznoslo llegar en Contacto 😉

¡Adelante!

30 Frases para Mejorar el Estado de Ánimo (con pdf)

¿Por qué utilizar frases para mejorar tu estado de ánimo? Nuestro estado de ánimo determina cómo pensamos, cómo sentimos y cómo actuamos. Cuando este está elevado parece que podamos con todo, que tengamos más energía y hasta que nos sucedan más cosas positivas. Cuando es al contrario, todo cuesta mucho más y resulta menos recompensante.

Seguro que has tenido ambas sensaciones en determinados momentos ya que ambas situaciones tienden a alternarse y a repetirse cíclicamente en nuestras vidas. Hay diferentes cosas que podemos hacer para mejorar nuestro estado de ánimo. Todos tenemos estrategias y acciones que nos han servido anteriormente para ello y así sentirnos mejor.

Las frases motivadoras son una de esas maneras. Por ejemplo mediante la lectura de frases que nos hacen pensar y que nos hacen reflexionar. Hay maneras de que estas frases y pensamientos nos ayuden más. Vamos a ver cómo; al final del artículo, en verde, encontrarás el pdf descargable.

Por ejemplo si bien es cierto que la repetición de las mismas va a ayudar, no se trata tanto de hacerlo de manera automática si no de hacerlo con sentido. Igualmente las afirmaciones, que son una buena herramienta a utilizar en psicología.

Afirmaciones para Mejorar tu Estado de Ánimo.

Como decíamos arriba, las afirmaciones nos ayudan a poder elevar nuestro estado de ánimo. Sin embargo, hay un modo concreto en que estas puede funcionar especialmente bien. La manera en que las afirmaciones funcionan es la siguiente:

1) Hay que leerlas, pensarlas y sentirlas.

Con esto me refiero a que como decía antes hay que hacer más que repetirlas. Léelas con detenimiento y piensa en lo que dices, reflexiónalo y entiende que te quiere decir.

Por otro lado está el sentirlas. ¿Qué emociones y sentimientos te provoca? ¿Qué es lo que te remueve por dentro?

2) Hay algunas afirmaciones mucho mejores que otras.

Las afirmaciones han de ser positivas en su léxico, por ejemplo. Con esto me refiero a que la palabra “no” es prescindible, así como otras tipo “nunca”, “jamás”, “dejar de” etc. Es preferible decir “Voy abandonando el hábito del tabaco” a “No fumo más”.

3) El trabajo con las mismas es preferible hacerlo en determinados momentos de la jornada.

Aquí lo que procuramos pues es aprovechar el potencial de nuestro cerebro para que su uso sea más eficaz. Por ejemplo durante los primeros momentos del día, donde el cerebro se encuentra en un estado más susceptible de ser sugestionado. O también al acostarnos y estar un poco más relajados.

¿Por qué en estos momentos? Porque básicamente lo que hacemos es aprovechar lo que se llama el estado alpha de funcionamiento del cerebro. Según su actividad, el cerebro tiene varios estadios. Por ejemplo ahora seguramente estés en estado beta, el nivel de actividad normal. Durmiendo accedemos a otros estados como el delta.

Si quieres poder meterte en un estado de relajación, puedes hacerlo ayudado por este enlace en nuestro canal de youtube y sus listas de reproducción. 

¿Cómo construir bien tus afirmaciones?

Te doy algunos ejemplos generales que puedes utilizar como inspiración:

«Gracias porque me encuentro bien, contento, es un día maravilloso y disfruto de la Vida.»

«Cada día estoy en mejor estado de Salud, encontrándome sano y saludable.»

«Soy una fuente inagotable de amor y energía positiva.»

«Abrazo los pensamientos positivos y satisfactorios.»

«Me apruebo, me acepto y me perdono. Soy digno de amor.»

Para el estado de ánimo, alguna podría ser “Cada día trabajo para aumentar mi estado de ánimo” o “Voy encontrando maneras de encontrarme mejor de manera sostenida”. En todo caso aquí el objetivo es crear tus propias afirmaciones, aquellas que más te gusten y te sirvan para tu caso particular. Si quieres más ejemplos sobre ellos, te recomiendo pegar un vistazo a las afirmaciones de Louis L. Hay (te recomiendo que las pongas en primera persona si vas a utilizarlas).

frases estado de animo

Frases inspiradoras sobre el Estado de Ánimo

Aquí me gustaría compartir contigo otro tipo de frases igualmente interesantes. En este caso se trata de aforismos; más que para utilizarlas tu como herramienta de trabajo, te sirvan para pensar y para reflexionar sobre ellas. Aprovecho en cada una de ellas para incluir mis comentarios como psicoterapeuta para que te sirvan aún mejor.

«¿Qué es el éxito sino un estado de ánimo? (Og Mandino).»

El éxito siempre viene por una serie de factores

Podemos citar que será importante el tener una adecuada preparación, el actuar con valentía y el alcanzar progresivamente la excelencia mediante la práctica. Nuestro ánimo va a ocupar un lugar fundamental en todo ello, nos permitirá perseverar alimentándolo por medio de los éxitos progresivos.

Para pasar a la acción: conoce nuestro programa terapéutico Estado de Ánimo:

Programa Estado de ánimo

«Si piensas que perderás, estás perdido, pues el mundo nos enseña que el éxito empieza en la voluntad del hombre… Todo está en el estado de ánimo». (Napoleon Hill).

Los fracasos son feedback.

El no haber conseguido algo, el haber perdido puedes concebirlo como una gran fuente de aprendizaje. Pasadas las primeras emociones negativas (tristeza, desánimo etc) toca levantarse y seguir luchando. Roma no se ganó en un día y te va a tocar perseverar.

Para saber más: te propongo pegar un vistazo a mi artículo:

Superar tus dificultades y aumentar tu resiliencia

«No esperes a que cambie tu estado de ánimo, tu mente debe saber que tiene que ponerse a trabajar»

El cerebro humano (SNC) es una máquina maravillosa y con un potencial que hoy día sólo estamos aprendiendo a conocer mejor.

Además es muy compleja, aunque sí podemos tener claros ya cuáles son sus mecanismos básicos. El crear hábitos y por tanto canales cerebrales que recorremos de forma habitual es clave para instruir a nuestra mente sobre cómo debe de trabajar.

Para saber más: si quieres ver un buen documental sobre el funcionamiento del cerebro te recomiendo este:

El Cerebro Humano

«Cuando escribo, siempre es la melodía que viene primero, y sólo pasa a ser el caso de que las más bellas canciones son tristes, y las letras siguen el estado de ánimo de la melodía» (Françoise Hardy).

La expresión emocional es clave en el estado de ánimo.

¿Por qué los psicólogos le damos tanta importancia? Si pensamos en las emociones positivas, estas van a funcionar como generadoras de más ánimo positivo si las expresamos. En el caso de las negativas, porque nos permiten soltar lastre, descargar, liberarnos.

Para saber más: conecta con tus emociones. En este espacio web del proyecto RespiraVida, encontrarás numerosos audios para conocerte mejor y gestionar mejor tus emociones mediante el mindfulness: http://www.respiravida.net/recursos

«Es sabido que la emoción del amor está ligada al estado de ánimo conocido como la fe, y esto se debe que el amor se aproxima mucho a traducir los impulsos de pensamiento propios en su equivalente espiritual». (Napoleón Hill).

Dentro de la Psicología Positiva disponemos del modelo PERMA que explica los factores de bienestar humano. La Psicología Positiva es la rama de la psicología que se centra en el estudio del bienestar humano, y que incluye conceptos como el optimismo, resiliencia, liderazgo positivo, fortalezas personales y sentido de vida.

La Espiritualidad es contemplada mediante el encontrar el Sentido de vida. El sentir amor hacia algo o hacia alguien sin duda te puede inspirar ya que hay muchas frases y aforismos sobre ello.

Para saber más: conoce el modelo completo y los cinco factores de PERMA en este artículo que escribí sobre este tema: Cinco pasos para la felicidad.

«No tiene sentido ir en dirección contraria a tu estado de ánimo (Margaret Mazzantini)»

Darnos cuenta del momento en el que nos encontramos

La utilidad de esta frase radica en el darnos cuenta de en qué momento nos encontramos ¿Vamos aproximándonos cada vez más a conocernos mejor, ser más conscientes, estar más presentes? A partir de ahí podremos empezar verdaderamente a cambiar.

Y aquí tienes toda la recopilación de frases y muchas más, hasta llegar a 30. Así cada día del mes podrás leer y trabajar una :

 →Frases estado de ánimo←

Para saber más: deja un comentario aquí abajo con tus preguntas y profundizaremos juntos en el tema 😉 Y si quieres pasar a la acción y formarte conoce nuestro curso online, Aprende Psicología Positiva.

En definitiva, puedes utilizar estas herramientas para de una manera sencilla potenciar tu estado de ánimo. El lenguaje tiene su peso y el poder utilizarlo para potenciarnos además te motivará a introducir cambios en tu día a día y a que estos sean más fluidos. ¡Deja tiempo para que ello funcione y persevera!

pd.- puedes contactarme personalmente en contacta@antonimartinezpsicologo.com inmediatamente si quieres preguntarme más detalles sobre como trabajar el estado de ánimo

Entrena tu asertividad: ocho consejos prácticos para ser más asertiv@ (II)

Seguimos con la participación en el blog de Estefanía Mónaco, en último curso de Psicología, colaboradora en la web El Portal del hombre, con experiencia en autismo, TDAH y trastornos de la conducta alimentaria, apasionada de todo lo que tenga que ver con la Psicología y la autoestima. Ahí viene la segunda parte del artículo ser más asertivos:  

Antoni Martínez psicologo en valencia y online4) A la hora de argumentar en una discusión, hazlo con corrección y firmeza. Es importante tanto lo verbal como lo no verbal: mantente erguido pero relajado, mira a los ojos, habla claro y con seguridad, en un tono de voz medio (haz todo lo posible por no elevarlo). No invadas los límites del otro: respeta los turnos de conversación y escucha lo que esa persona quiere decirte, no estés pensando en tu siguiente argumento mientras habla, pues sólo si seguís el mismo hilo temático podréis llegar a un acuerdo. Y, si te equivocas, admítelo y rectifica: dejando atrás tu orgullo darás pie a que él/ella haga lo mismo, así podréis hablar con sinceridad.

5) Cuando intentes llegar a un acuerdo, ten claro desde el principio qué aspectos puedes negociar y cuáles no. Si ambos renunciáis a algo (en lugar de que una de las partes ceda totalmente), además de ser un trato más justo, os quedaréis con mejor sensación. Recuerda que ser asertivo no es sinónimo de “ganar siempre”.

6) Exprésate siempre en primera persona. Deja claro que lo que dices es tu opinión, tu perspectiva subjetiva, y no una verdad absoluta. No acuses al otro o se sentirá atacado y se pondrá a la defensiva, reactivo a tus palabras.

7) ¡Usa la técnica del “disco rayado”! Repite una y otra vez tu punto de vista, con tranquilidad, sin ceder a la presión de la otra persona (“Sí, pero…”; “Sí, lo sé, pero mi forma de verlo es…”; “Estoy de acuerdo, pero…”). Céntrate en una cosa y usa pocas palabras. Al principio le desconcertarás, pero acaba funcionando.

8) Quiérete a ti mismo. Todo lo que pienses y digas tiene valor. Si no confías en ti, los demás lo perciben de inmediato en tu actitud. Sólo si tú te respetas, harás que los otros te respeten. No pidas disculpas más de lo necesario, no bajes la mirada, no calles si otro te interrumpe. Expresa con corrección lo que deseas, tienes derecho a que te escuchen. Ten presente que nadie es más fuerte ni más débil que tú.

¿Dispuesto a trabajar tu asertividad? Sin duda notarás los buenos resultados en tus relaciones sociales. Podrás mantener tu equilibrio personal incluso en situaciones de conflicto, y tu autoestima aumentará cuando empieces a percibir tus propios progresos. ¡Adelante!

Cómo ser más flexible y adaptarse mejor a los cambios

“Todo cambia, nada desaparece. No hay nada en el mundo que sea permanente. Nada avanza de manera inexorable. Todas las cosas creadas son de naturaleza cambiante. Incluso los siglos se deslizan en constante movimiento”.

Antes de empezar: si eres más de escuchar que de leer, puedes acceder al podcast del programa Bioradio, donde hablamos de este mismo contenido, a partir del inicio del programa, en el minuto 0:05 😉

 Constantemente todo cambia a nuestro alrededor… y también en nosotros. Los ciclos son necesarios e inevitables. No podemos conseguir que siempre sea verano, aunque esta sea una idea apetecible a priori ¿Te gusta y te sientas comod@ en el cambio?

El cambio tira de nosotros en muchas direcciones. Una parte de nosotros lo teme, tenemos nuestros hábitos, los cuales tienen su función y su parte positiva. Los hábitos nos permiten estar dentro de nuestra zona de comodidad. En todo caso los cambios externos nos pueden dar miedo. También, esta sería la otra cara de la moneda, los cambios son estimulantes.

Nos gusta la novedad y las cosas nuevas. Ambas partes conviven en cada persona, en proporciones diferentes.

Podemos cambiar nuestras conductas, nuestras emociones, nuestras actitudes e incluso nuestra personalidad, si bien esa en menor medida y de manera más lenta. Si bien tendemos a la estabilidad y a la permanencia – somos animales de hábitos – cuando encontramos algo que no nos satisface movilizamos la energía necesaria para la transformación.

adaptarse a los cambios

Si el cambiar anticipamos que nos causará problemas, esto se puede convertir en una muralla. Sin embargo, retomemos aquí el pensamiento de los cambios como oportunidades, con el que estoy muy de acuerdo. Evolucionar nos permite dejar atrás. Mutar, limpiar, ordenar. Así ante cada cambio, con esta actitud, podremos considerar esa situación como un progreso, como un crecimiento.

Lo físico cambia, lo psicológico también; una de las cosas que los psicólogos en consulta vemos más es el no querer cambiar, el no poder o el temerlo.  Si bien puede ser un tormento el no aceptar las situaciones tal y como son, si cuando cambian las recibimos como vienen, podremos fluir y buscar soluciones.

Por supuesto, hay acontecimientos buenos, neutros y malos y sus consecuencias son diferentes en cada caso. Pueden haber tensiones relativas al cambio: ¿cómo las afrontamos?

Cómo adaptarse a los cambios

1. Aceptar. Aceptar no significa gustar. Significa que la cadena de acontecimientos para que algo sucediera se ha dado en nuestra vida. Pensar que las cosas deberían ser diferentes no es atender al orden natural de las cosas.

Ramiro Calle siempre es un buen referente para ello. Si quieres mejorar en la aceptación compasiva, te recomiendo este libro suyo.

2. Pensar – meditar. El dedicar un tiempo a relajarnos y a pensar objetivamente sobre nuestros cambios nos puede proporcionar una mirada más clara. La meditación, en sus diversas formas, ayuda a desarrollar una visión más ecuánime.

3. Ejercitar nuestra flexibilidad en el día a día. De manera proactiva y constante.

 

Potencia tu flexibilidad

Precisamente es la flexibilidad la herramienta que nos permite adaptarnos a los cambios. El que no salgan las cosas tal y cómo queríamos que sucedan no lo llevamos bien. Sin embargo a veces las cosas no son por casualidad, si no que son una “causalidad”. Dejemos que surjan las cosas. Es imprescindible. Incluso más divertido en ocasiones.

Pueden haber aspectos inamovibles en nosotros, como nuestros valores y que nos guste manifestar en ocasiones. Otros serán menos importantes. Valorarlos será todo un arte y un bonito reto: puede que valore como lo más importante mi paz interior. Todo lo que no tenga relación con ello, será accesorio, según tu escala de valores.

Precisamente esta flexibilidad nos permite en ocasiones a no luchar en las diferentes situaciones, manteniendo además lo que valoramos. Finalmente el saber adaptarnos nos hará personas más evolucionadas, más maduras y más completas.

Para finalizar, te recomiendo este capítulo de Redes, con Eduard Punset, donde hablan acerca de cómo entrenar nuestro cerebro para conseguir una mayor flexibilidad mental.

Antoni

pd.- si quieres ir mucho más rápido y preguntar sin compromiso cómo podemos trabajar juntos acerca de esos cambios en tu vida y de tu flexibilidad, puedes contactarme personalmente en contacta@antonimartinezpsicologo.com

Psicologia Positiva pàra el Día a Día

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Cómo sacar partido a tus puntos fuertes (con video)

¿Cómo podemos estimular nuestros puntos fuertes sacándoles partido?

¿Y conocer mejor nuestras fortalezas personales tal y como nos las presenta la Psicología Positiva?

Si hay algo que en psicología, crecimiento personal y el ámbito de aprender seducción se repite es el cómo sacar partido a nuestro puntos fuertes.

Para sacarles partido a nuestros puntos fuertes hay que conocerlos. Para conocerlos hemos de ser sinceros con nosotros mismos.

La tarea no siempre es sencilla. Tenemos una serie de capas que hay que destapar. También hay máscaras, zonas oscuras y bloqueos.

Ser sinceros con nosotros mismos puede costar más que subir una cuesta con desnivel del 20%

Ser sinceros con nosotros mismos puede costar más que subir una cuesta con desnivel del 20%

Respecto a este último punto, el año pasado tuve una experiencia con un alumno muy ejemplificadora. Desde hacía mucho, de hecho desde que él recordaba, había tenido cierta facilidad para conocer gente nueva. Pero había una dificultad para poder manifestar sus verdaderos deseos; ello fueran cuáles fuesen, por ejemplo tener una cita.

El bloqueo estaba ahí. Él sabía cuál era. Y no llegaba a poder expresarse tal cual era, es decir, no podía sacar partido a sus puntos fuertes.

Hicimos el trabajo necesario para ello, con diferentes herramientas de  autodescubrimiento que utilizamos siempre en el taller  Sedúcete a ti mismo. ¿Cambió todo en su vida? Lo que puedo asegurar es que se abrió un camino mucho más gozoso para él.

En este vídeo para el magazine de Psicología Heterosocial donde colaboro, presento alguna de las claves:

 

Con este texto y con este vídeo lo que me gustaría es animarte a ver más allá. Hay todo un mundo esperándote, en el caso de que tengas algún bloqueo.

Sé que no es fácil. Sé que cuesta. Sé que nos ponemos trampas a nosotros mismos.

Así lo explicaba en este artículo, 15 escalones imprescindibles en tu crecimiento personal, no se pueden tomar atajos. Pero sí ponérnoslo más fácil. Espero nos encontremos al final del camino.

Antoni

pd.- escríbeme aqui: contacta@antonimartinezpsicologo.com en el caso de que quieras que comentemos cualquier cosa relativa al artículo