Cómo conseguir tus objetivos de manera fácil y sistemática

Antoni Martínez. Psicología en Positivo.

Antoni Martínez. Psicología en Positivo. Conseguir nuestros objetivos forma parte de un desarrollo personal óptimo. Dentro del modelo del bienestar “PERMA” de Martin Seligman, sería la A de “Achievements” (logros). Si queremos seguir mejorando y progresando personal y profesionalmente, sin duda vamos a necesitar saber:

 

1) Qué camino queremos recorrer: hacia dónde vamos.

2) Qué equipaje o útiles vamos a necesitar: cómo o con qué recorrer el camino.

 

Así, para poder alcanzar el éxito debemos tener claro cuáles son nuestros objetivos. Estos deben de ser:

 

Realistas, ni imposibles ni tan por debajo de nuestra posibilidades que no impliquen un reto.

Cuantificables, se deben de poder medir y hacer operativos.

Deseables, que realmente supongan un estado o logro apetecible.

 

Por ejemplo, uno puede tener el objetivo de gozar de mejor estado físico, lo cual sería deseable, pero no sería cuantificable y no sé si realista (¿Cuál es nuestro estado físico actual?¿Cómo vamos a mejorarlo?). Modificado, este podría ser “Hacer ejercicio al menos media hora durante tres veces por semana para poder correr moderadamente sin cansarme”.

 

Una vez definidos los objetivos, para poder ser perseverantes, estos deben de extenderse en el tiempo. Es decir, debemos de crear un hábito, una costumbre, una rutina. Una vez creado el hábito mucho más fácil lograr aquello que nos proponíamos.

 

Los seres humanos, por cómo trabaja nuestro sistema nervioso, sobre todo el cerebro, somos animales de costumbres. Una vez instaurado un hábito, tanto positivo como negativo, no es fácil de modificar… por supuesto esto lo podemos utilizar a nuestro favor. Existen hábitos negativos, como el comer excesivamente graso u otros positivos, como cada día dedicar cinco minutos a relajarnos y pensar en las cosas positivas que nos ocurrieron durante la jornada. Es sabido que para instaurar un hábito de manera duradera necesitaremos aproximadamente unas tres semanas de práctica.

 

Te propongo que, por otro lado, en tu ánimo perseverante, te premies por los logros parciales conseguidos. Una cena, un regalo o simplemente recompensarte verbalmente (“¡Bien! Me lo he trabajado y lo he conseguido!”). Esto te hará más fácil y agradable el camino. ¡Ánimo!

 

Pd.- para recibir consejo y asesoramiento personalizado en este tema puedes escribirme a contacta@antonimartinezpsicologo.com

 

Antoni Martínez. Psicología en Positivo.

 

 

5 comentarios
  1. mabe
    mabe Dice:

    El modelo PERMA sin duda tiene mucho que ofrecer.
    Excelentes las propuestas que sugieres para alcanzar nuestros objetivos, tomo nota !
    Saludos.

    Responder
    • Antoni Martinez
      Antoni Martinez Dice:

      Gracias Mabe. Hay diferentes modelos y teorías para describir cuales son los factores que inciden directamente en el bienestar y en la felicidad humanas, pero dentro de la Psicología Positiva posiblemente el PERMA sea el más completo. Nos seguimos leyendo.

      Responder
  2. Irene
    Irene Dice:

    Hola. Acabé la carrera de psicología este año y estoy preparándome el PIR para presentarme el próximo 2 de febrero. Supongo que ya sabes la cantidad de material que hay para estudiar y la dificultad para sacarse plaza, y más este año que hay menos y se va a presentar más gente.
    Estoy apuntada en una academia y voy a clases los sábados por la mañana. El ritmo es bastante rápido. Ellos nos facilitan unos esquemas resúmenes de todas las asignaturas. Cada sábado toca una asignatura, así que cada uno ya sabe lo que tiene que llevar preparado, porque las clases van rápido y digamos que sólo son para aclarar conceptos, no pueden entretenerse demasiado en algo porque no daría tiempo de hacer nada. Desde que empezó el curso he sido incapaz de ir al día. He probado a marcarme objetivos diarios en cuanto a las horas de estudio y pocas veces lo he conseguido. Me sé toda la teoría sobre cómo “debería” organizarme, pero al mismo tiempo me agobio, me pongo nerviosa y acabo por no cumplir nada de lo que me propongo a la hora de estudiar. Me molesta no poder controlar eso… cuando me siento a estudiar me pongo nerviosa y acabo por no estudiar prácticamente nada, muchas veces me limito a leer y/o subrayar y poco más. Y claro, cuando acabo me pongo más nerviosa aún de ver que ha pasado ya la mañana o la tarde entera y no me ha cundido nada. No sé si esto me pasa sólo por tener tan presente la dificultad del examen y de conseguir plaza. La verdad es que últimamente ya voy más con el pensamiento de presentarme “a ver que tal” y no tanto con la seguridad de ir a por la plaza. Una parte de mí ha asumido que no lo voy a conseguir y me siento un poco desorientada. Supongo que debería empezar a ver todo esto de otra forma y quizás mi motivación hacia el estudio cambiaría y empezarían a ser realmente efectivas las horas de estudio. Esto es como una cadena, el caso es que no sé por dónde empezar para cambiar mi actitud y que lo demás “venga solo”. He intentado varias cosas y sigo igual… ¿Algún consejo?
    Muchas gracias.

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    • Antoni Martinez
      Antoni Martinez Dice:

      Buenas Irene, gracias por compartir tu consulta con nosotros. Al hilo del artículo, los objetivos deben ser deseables, realistas y cuantificables. Deseables en tanto que uno está convencido de lo que que quiere conseguir y así lo desea. Al final esta es una motivación extra que en los momentos de flaqueza nos permite seguir tirando. No siempre estamos a tope de motivación on todas nuestras fuerzas, ahí debemos recordarnos que eso es lo que elegimos. Realistas: si uno no llega no llega, aunque externamente nos digan que otro ritmo de objetivos es deseable. Ahi ser honesto consigo mismo. Y cuantificables: ¿cuánto he estudiado hoy? Quizas no tanto en cantidad como en calidad.

      Para el tema del PIR, bien sabes que son unas oposiciones ganables per dificiles, y que como seguro en la academia os han dicho opositar se asemeja mas a un maraton que a un sprint. A ritmo constante pero no agotador. Igualmente que es raro que a la primera uno apruebe, eso no es justificar que uno se tire muchos años intentandolo porque al final la motivacion disminuye.

      Al final funciona bien el premio mas que el castigo. ¿Hoy lo he hecho bien, en unos estandares razonables? Pues luego me premio dando una vuelta, felicitandome honestamente, compartiendo algo con mis seres queridos y descansando o haciendo deporte. ¡Un abrazo y mcuho mucho animo!

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