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4 pasos para tomar decisiones importantes.

Tomar decisiones en ocasiones puede costarnos, especialmente si es importante o nuestra forma de ser tiende a la duda. Sin embargo, hay herramientas sencillas para decidir mejor. Una de ellas es la técnica de solución de problemas tal y como la propusieron los psicólogos Thomas D’Zurilla y Marvin Goldfried hace ya bastantes años. Vamos a verla, aplicada al proceso decisional.

Charla TED: “Cómo tomar decisiones difíciles” según Ruth Chang.

Me gustaría presentarte el vídeo de una charla TED muy interesante llevada a cabo por Ruth Chang, en la que habla acerca de cómo tomar decisiones importantes. ¿Qué opinas tú al respecto?

La toma de decisiones a nivel cerebral.

El cerebro: nuestra principal herramienta a la hora de tomar decisiones. Me parece interesante que, antes de pasar a la parte más práctica del artículo, demos una pincelada neuropsicológica a las zonas cerebrales implicadas en el proceso de tomar una decisión:

  • Amígdala: Se encarga del reconocimiento y respuesta ante estímulos amenazantes o peligrosos. Es una respuesta bastante rápida y espontánea.
  • Nucleo accumbens: Es el sistema de recompensa del cerebro. Nos lleva a buscar actividades placenteras, y evitar las que no lo son. De igual modo que la amígdala, su respuesta es bastante inmediata.
  • Córtex prefrontal: Permite que evaluemos y controlemos la situación valorando todos los detalles del contexto, y también basándonos en nuestras experiencias anteriores. La corteza prefrontal puede controlar la activación de la amígdala, modulando así la respuesta emocional. También puede gestionar la activación del núcleo accumbens, relativizando la importancia de la ganancia. Es una parte cerebral esencial en la toma de decisiones, pues inhibe la conducta impulsiva y es el encargado del razonamiento, de sopesar el peligro real de la situación, las consecuencias a corto y largo plazo, los beneficios potenciales, etc.

 La técnica de solución de problemas en 4 pasos (Thomas D’Zurilla y Marvin Goldfried)

La técnica se basa en la idea de que existe un modelo que constaría de dos componentes principales: en primer lugar, una determinada actitud en relación con los problemas, sean del tipo que sean, que facilitaría todo el proceso decisional.

Esta actitud, que los autores llaman “orientación general hacia el problema“, puede describirse como la creencia de que los problemas forman parte de la vida cotidiana y que, además, podemos afrontarlos eficazmente.

Cada vez que nos topemos con uno, estaremos dispuestos a reconocerlo y a esforzarnos por buscar la mejor solución, inhibiendo la tendencia a ignorarlo o a actuar impulsivamente, sin pararnos a reflexionar.

Y, en segundo lugar, una serie de etapas o pasos que habría que seguir ordenadamente. Dichas etapas son las siguientes:

Pasos para tomar decisiones. 

Veamos ahora los cuatro pasos que los autores nos proponen a la hora de tomar decisiones:

 1. Definición y formulación.

Obtén información sobre todo lo que implica la decisión a tomar, analiza objetivamente sus causas y consecuencias y evalúa su importancia. Ello para llegar a definir la situación de forma precisa y concreta y especificar qué es lo que quieres conseguir. Imaginemos el caso Carlos, que no se encuentra a gusto en su trabajo.

El primer paso sería definir de forma concreta qué aspectos son los que le hacen sentir a disgusto, por ejemplo: trabaja demasiadas horas, no cobra bien, el ambiente laboral no es bueno… También implicaría reflexionar qué grado de importancia tiene esta situación, en funcion de cuánto le esté afectando en su vida cotidiana, en este caso suponemos que mucho.

2. Generación de alternativas.

Da rienda suelta a tu imaginación y propón la mayor cantidad y diversidad de alternativas de respuesta para, de esta manera, aumentar la probabilidad de hallar la más adecuada. Se trata del famoso brainstorming o lluvia de ideas cuya regla de oro consiste en aplazar toda crítica de las distintas alternativas hasta la siguiente etapa.

En esta etapa, Carlos pensaría cuales son las posibilidades disponibles para solucionar su problema: hablar con el jefe, pedir ayuda a un profesional para sobrellevar mejor la situación… Quizá dejar ya mismo el trabajo, ir buscando otro trabajo mejor sin dejar el actual…

toma de decisiones

$ pasos a realizar metódicamente

3. Toma de decisiones.

Evalúa las diferentes alternativas considerando sus pros y sus contras para ir descartándolas  poco a poco y así quedarte con la que te parezca mejor.

En esta etapa, Carlos realizaría un análisis de cada una de las opciones propuestas anteriormente. Por ejemplo, de la opción “dejar ya mismo el trabajo”, las ventajas serían: reducir la ansiedad, eliminar rápidamente el malestar, tener disponibilidad absoluta para buscar otro trabajo…

Pero también hay que valorar los inconvenientes: quedarse sin trabajo, no tener ingresos durante cierto tiempo, quedarse sin derecho a finiquito por abandono voluntario… Es aquí cuando tiene que realizar un balance entre las ventajas y los inconvenientes de cada alternativa de solución imaginada anteriormente.

4. Puesta en práctica y verificación de la decisión.

Aplica la alternativa elegida y comprueba si los resultados coinciden con los que te habías planteando. Introduce, si fuera necesario, los cambios pertinentes. Carlos finalmente decide no dejar su trabajo inmediatamente. Prefiere hablar con un compañero acerca de la situación para poder contar con su apoyo, y mientras, ir buscando ofertas laborales en Internet por si surgiera alguna acorde con su perfil, hacer la entrevista.

Como puede verse, esta técnica es muy de sentido común, pero, al igual que el resto de cosas que también lo son, suele olvidarse cuando más falta nos hace.

Permítete tu tiempo y tu espacio para decidir.

Puedes añadir algo más. Si la dificultad o importancia de aquello que tengas que decidir es alta, busca un lugar tranquilo, donde puedas pensar con claridad. Incluso puedes ir a algún paraje que personalmente te calme, como una playa, el campo o donde quieras que te sientas con tranquilidad. Eso te proporcionará claridad mental y así podrás pensar mejor.

Finalmente, tras seguir estos pasos recuerda que lo importante es seguir adelante con tu decisión. Si has seguido el proceso, la decisión será buena. Si te interesa contar con apoyo profesional para llevar a cabo tu decisión, puedes Contactar conmigo. También puedes escribir en los comentarios tus situaciones particulares y dudas que te hayan surgido, ¡te espero!

Antoni

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Antoni Martinez
Psicólogo y psicoterapeuta apasionado por la Psicología Positiva. En Valencia y activo online. Me encanta el proceso de enseñar y aprender en cada taller que imparto y de cada persona que conozco. Conoce mucho más Sobre mi
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9 comentarios
  1. Carlos Martorell Molino
    Carlos Martorell Molino Dice:

    Hola. Como podemos generar alternativas si solo se nos ocurre una? Buen artículo debo decir, por otro lado. Espero puedas aconsejarme.

    Responder
    • Antoni Martinez
      Antoni Martinez Dice:

      Muy buenas Carlos. Como decía en el artículo, puedes empezar probando con que esa solución la propone alguien muy diferente de ti mismo. De edad, sexo y profesión diferente. ¿Qué alternativa propondría esa persona?

      Espero seguir viéndote comentando por aquí, ¡un saludo!

      Responder
  2. alejandro
    alejandro Dice:

    Quiero empezar felicitandolo por su website, es realmente bueno y de gran ayuda. Por otro sobre el tema comentarte que me sucede algo especial, cada vez que me decido a llevar a cabo algún proyecto surgen las dudas y termino por suspender todo.

    Responder

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